¿Cárceles sin rejas? Elon Musk propone que un robot de Tesla vigile a los presos en libertad

¿Cárceles sin rejas? Elon Musk propone que un robot de Tesla vigile a los presos en libertad
¿Cárceles sin rejas? Elon Musk propone que un robot de Tesla vigile a los presos en libertad

Elon Musk volvió a generar polémica. Durante la más reciente junta anual de accionistas de Tesla, el empresario lanzó una propuesta que parece salida de una película de ciencia ficción: liberar a los presos y sustituir las cárceles por robots vigilantes. Según Musk, la tecnología de Tesla podría reducir el crimen sin necesidad de encierros masivos.

La idea, presentada ante inversionistas y analistas, plantea que las personas condenadas vivan en libertad, pero bajo supervisión constante de Optimus, el robot humanoide desarrollado por la compañía. Para Musk, este sistema sería una alternativa “más humana” al modelo penitenciario tradicional.

El robot Tesla Optimus como guardián personal

Optimus fue presentado inicialmente como un robot para realizar tareas repetitivas en fábricas. Con el tiempo, Musk ha ampliado su visión y ahora lo describe como una pieza clave para transformar la economía… y, según sus palabras, incluso el sistema de justicia.

El CEO de Tesla aseguró que una vigilancia individual mediante robots podría reducir costos públicos, aliviar la saturación de las prisiones y facilitar la reinserción social. Sin embargo, no explicó cómo se implementaría el sistema, quién pagaría los robots —con un costo estimado superior a los 20 mil dólares por unidad— ni qué marco legal permitiría su uso.

Una idea futurista llena de dudas técnicas y éticas

Más allá del impacto mediático, la propuesta enfrenta retos tecnológicos enormes. Para cumplir el rol descrito, Optimus tendría que interpretar conductas humanas complejas, anticipar delitos, intervenir físicamente y comunicarse en tiempo real con autoridades.

Hoy, el robot aún está en una fase temprana. Las pruebas públicas muestran funciones básicas como caminar o cargar objetos, y especialistas advierten que todavía depende de entornos controlados y apoyo humano.

A esto se suman las preocupaciones legales y éticas. La vigilancia permanente mediante tecnología privada abre interrogantes sobre privacidad, uso de datos personales y posibles abusos de poder. Además, resulta contradictorio para algunos analistas que una figura que se declara defensora de la libertad individual proponga un modelo de control constante.

Aunque Musk no habló de planes inmediatos para llevar esta idea a la realidad, sus declaraciones vuelven a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿hasta dónde debería llegar la tecnología en ámbitos como la justicia, la seguridad y la libertad personal?

Con información de Híbridos y eléctricos.

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