Los lentes con IA ya dejaron de ser una idea futurista en China y están comenzando a formar parte de la vida cotidiana.
Desde gimnasios hasta calles y viajes, este tipo de tecnología portátil avanza rápidamente hacia el consumo masivo.
Lo que antes era un dispositivo reservado para expertos hoy se perfila como la siguiente gran plataforma tecnológica, después de los smartphones y los relojes inteligentes. Y no es casualidad: gigantes como Alibaba, Huawei y Xiaomi están apostando fuerte por este mercado.
Lentes con IA: de nicho tecnológico a uso cotidiano
El cambio ya es visible. La atleta olímpica Xu Mengtao utilizó lentes con inteligencia artificial para grabar sus entrenamientos rumbo a los Juegos Olímpicos de Invierno. Pero no es el único caso.
En ciudades como Hangzhou, trabajadores de mantenimiento los usan para realizar inspecciones, mientras que creadores de contenido los integran en sus viajes como herramienta clave para documentar experiencias.
Este crecimiento también se refleja en el mercado. Consumidores acuden a tiendas de tecnología para probar estos dispositivos, mientras plataformas como JD.com reportan un aumento constante en la demanda.
Además, la producción en China permite ciclos muy rápidos: un diseño puede convertirse en producto en cuestión de días. En Shenzhen, por ejemplo, las ventas han crecido un 80% en apenas dos meses.
Lentes con IA y los retos de una tecnología en expansión
A pesar del entusiasmo, el camino no está libre de obstáculos. Existen dudas sobre su utilidad real frente a los smartphones, ya que muchas funciones aún se parecen.
También hay preocupaciones importantes sobre la privacidad, especialmente por su capacidad para grabar en espacios públicos sin que otros lo noten fácilmente.
En paralelo, la industria enfrenta retos técnicos como el suministro de chips y baterías.
Aun así, las proyecciones son optimistas: se espera que fabricantes chinos representen casi la mitad del mercado global en 2026. Con el respaldo del gobierno y subsidios incluidos, los lentes con IA podrían vivir su gran momento entre 2026 y 2028.
La pregunta ya no es si llegarán… sino qué tan rápido se volverán parte de nuestro día a día.