El aleteo del abejorro patagónico (Bombus dahlbomii), único polinizador nativo de gran tamaño que habita esta zona, se escucha cada vez menos.
Mientras especies invasoras avanzan y los impactos del cambio climático alteran todo a su paso, este moscardón —como lo llaman en Chile— parece quedar en silencio. Pero un grupo de investigación se propuso escucharlo antes de que eso ocurra.
El abejorro que sostiene al bosque
Con su distintivo pelaje naranja intenso, este polinizador es crucial para la reproducción de muchas plantas nativas como el michay y la frutilla silvestre, que solo pueden ser polinizadas por él debido a su tamaño y la longitud de su lengua.
Su presencia es un indicador de la salud de los ecosistemas del sur de Chile, desde La Araucanía hasta Magallanes.
Lamentablemente, su supervivencia se ve amenazada por la expansión del Bombus terrestris, un abejorro europeo introducido en Chile con fines de polinización comercial.
Este invasor se ha vuelto un competidor feroz, acaparando recursos y transmitiendo patógenos a la especie nativa, llevando al abejorro patagónico a un declive preocupante.
Por eso, cuando el silencio empieza a ganar terreno en los bosques, la ciencia se detiene a escuchar, en este caso, lo hace literalmente.
Y así, la tecnología se convirtió en su mejor aliado. La respuesta a este desafío ha llegado con el desarrollo de un sistema pionero de monitoreo acústico, pasivo e inofensivo para estos insectos peludos. En lugar de perseguir abejorros, este sistema ‘escucha’ el bosque.
Se trata de una red de pequeñas estaciones automatizadas, equipadas con sensores capaces de grabar los zumbidos específicos del abejorro nativo y diferenciarlos de los de especies introducidas.
Fuente: meteored.cl















