Un estudio del MIT da con una vacuna que puede inducir una fuerte respuesta de anticuerpos contra el SARS-CoV-2, utilizando una partícula de administración similar a un virus hecha de ADN.
Por el momento, la vacuna sólo ha sido probada en ratones, según
Concretamente, “consta de una estructura de ADN que transporta muchas copias de un antígeno viral”, se explica desde la entidad. Las vacunas de este tipo se denominan “particuladas” e imitan la estructura de un virus.
En los casos convecionales, este tipo de vacunas solía tener una estructura proteica pero, según informan, ello tiende a “generar una respuesta inmunitaria innecesaria que puede distraer al sistema inmunitario del objetivo”. De esta manera, con una estructura de ADN, no se produce esa respuesta.
“En este trabajo descubrimos que el ADN no genera anticuerpos que puedan distraer la atención de la proteína de interés”, según Mark Bathe, profesor de ingeniería biológica del MIT.
“Lo que se puede imaginar es que las células B y el sistema inmunológico están siendo entrenados completamente por ese antígeno objetivo, y eso es lo que se desea: que el sistema inmunológico se enfoque con láser en el antígeno de interés”.
Fuente: consalud.es















