imagen tomada de jornada.com
Frente al grave problema ambiental que representa el uso de plásticos de un solo uso, estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrollan una alternativa innovadora: un plástico capaz de diluirse en el agua y, al mismo tiempo, purificarla cuando entra en contacto con la luz solar.
El proyecto surge como respuesta al largo tiempo que tardan los plásticos tradicionales en degradarse.
Mientras una bolsa puede permanecer hasta 150 años en el ambiente, los cubiertos desechables alcanzan los 400 años, y las botellas de PET pueden tardar entre 500 y mil años en desintegrarse.
De acuerdo con el IPN, esta innovación podría tener un impacto directo en la reducción de inundaciones, ya que evitaría que los residuos plásticos tapen alcantarillas.
Además, facilitaría la purificación del agua de lluvia y permitiría su reúso en actividades domésticas.
La investigación, llamada “Puribag”, está a cargo de Cristian Martínez Domínguez y Delia Guadalupe Robles Galeana, estudiantes de octavo semestre de Ingeniería en Sistemas Energéticos y Redes Inteligentes, en la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Energía y Movilidad (UPIEM) del IPN.
Cristian Martínez explicó que el proyecto lleva 18 meses de desarrollo y busca ofrecer una solución al uso masivo de plásticos empleados en bolsas, empaques, frascos y etiquetas, muchos de los cuales se desechan tras un solo uso.
Uno de los objetivos principales es que este material pueda utilizarse en hogares que recolectan agua de lluvia, especialmente en zonas con escasez del recurso.
También podría servir para limpiar el agua proveniente de la lavadora o la regadera, permitiendo su reutilización.
Robles detalló que la primera pieza fabricada con este plástico fue una bolsa, la cual continúa en fase de pruebas para evaluar su resistencia a distintos pesos y temperaturas. A futuro, el equipo considera ampliar su aplicación a envases para medicamentos o empaques para refrescos.
La investigación ha contado con la colaboración de diversas instituciones, entre ellas la Universidad Autónoma Chapingo, el Cinvestav, el CICATA Unidad Legaria y el Instituto de Biotecnología de la UNAM.
Este desarrollo del IPN abre una nueva posibilidad para enfrentar la contaminación por plásticos y mejorar el acceso al agua limpia mediante soluciones sostenibles e innovadoras.
Con información de La Jornada.
La transformación digital modificó también el terreno de confrontación entre organizaciones y ciberdelincuentes y en…
La Tierra volvió a verse pequeña frente a la inmensidad del espacio. Los astronautas de…
El futuro del campo mexicano también se cultiva con innovación. México incorporó una plataforma que…
Los espacios temporales también pueden convertirse en laboratorios para imaginar cómo construir mejor. Los pabellones…
La arquitectura educativa puede hacer mucho más que distribuir aulas y pasillos. En las afueras…
La Luna acaba de recordar que sigue siendo un mundo expuesto a cambios violentos. Científicos…