imagen tomada de parquelamexicana.mx
Suena a ciencia ficción, pero la ciencia lo respalda. Japón se está acercando como nunca a uno de los grandes sueños de la transición energética: la fotosíntesis artificial, una tecnología inspirada en las plantas que busca convertir la luz solar en energía química utilizable, con el hidrógeno como protagonista.
Aunque el concepto es conocido desde hace años, el verdadero desafío ha sido técnico.
Ahora, un avance desarrollado en Japón abre nuevas posibilidades al aprovechar mejor la luz solar disponible, incluso en condiciones poco ideales.
La investigación, publicada en la revista ACS Catalysis, fue liderada por científicos del Institute of Science Tokyo.
El equipo presentó un fotocatalizador capaz de producir hidrógeno usando luz visible de baja energía, específicamente longitudes de onda superiores a los 600 nanómetros.
Esta parte del espectro solar es abundante y constante, incluso en días nublados.
Gracias a ello, el sistema logra operar durante más horas al día y en entornos reales, no solo en condiciones de laboratorio.
Entre los beneficios del avance destacan la producción de hidrógeno sin emisiones directas y una mayor eficiencia bajo iluminación cotidiana.
Uno de los mayores límites de la fotosíntesis artificial era el desaprovechamiento de gran parte de la luz solar. Los fotocatalizadores tradicionales solo reaccionaban a longitudes de onda cortas.
El sistema japonés amplía esa ventana hasta cerca de los 800 nanómetros, lo que permite captar una radiación más estable.
La clave está en el uso de osmio en lugar de rutenio como metal central del fotocatalizador. Este cambio permite absorber luz de menor energía y activar procesos electrónicos más eficientes. Según los investigadores, el resultado es hasta el doble de eficiencia en la producción de hidrógeno frente a sistemas convencionales.
Más allá del laboratorio, este avance refuerza la idea de que la fotosíntesis artificial puede adaptarse a condiciones reales y convertirse en una herramienta viable para generar hidrógeno verde a pequeña y mediana escala.
No es una solución inmediata, pero sí un paso firme que acerca esta tecnología a un uso práctico y sostenible.
Con información de Ok diario.
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