Prótesis hiperrealistas están transformando la vida de miles de personas en Nigeria gracias a la iniciativa de dos hermanos que decidieron cambiar una realidad poco visible: la falta de opciones adaptadas a las necesidades locales.
Todo comenzó cuando Ubokobong Amanam perdió varios dedos tras un accidente. Al buscar soluciones, descubrió que las prótesis disponibles eran costosas, poco funcionales y no coincidían con su tono de piel. Fue entonces cuando, junto a su hermano John, artista de efectos especiales, decidió crear una alternativa.
Prótesis diseñadas para cada persona
En 2019, ambos comenzaron a desarrollar prótesis personalizadas que replican detalles como arrugas, venas, uñas e incluso huellas dactilares. Su empresa, Immortal Cosmetic Art, utiliza moldes de silicona y un proceso detallado que permite adaptar cada pieza al cuerpo y apariencia del usuario.
El resultado no es solo estético, también funcional. Personas como Emediong Bassey aseguran que estas prótesis se sienten naturales y cómodas, lo que mejora su confianza y facilita su integración social.
Este enfoque responde a una necesidad real: según datos de la Organización Mundial de la Salud, 9 de cada 10 personas que requieren dispositivos de asistencia no tienen acceso a ellos, especialmente en países con menos recursos.
Innovación, retos y futuro
Además de las prótesis tradicionales, los hermanos trabajan en modelos biónicos controlados por señales musculares, una tecnología que permite mover las extremidades artificiales con el propio cuerpo.
Aunque estos dispositivos son más accesibles que otros en el mercado internacional, su costo sigue siendo elevado para muchas personas. Por ello, buscan apoyo de instituciones para ofrecer prótesis gratuitas a quienes no pueden pagarlas.
En Nigeria, se estima que hasta dos millones de personas necesitan este tipo de soluciones, lo que evidencia una gran brecha entre la innovación y el acceso.
El trabajo de los hermanos Amanam demuestra que la tecnología, cuando se adapta a las personas, puede hacer mucho más que sustituir una parte del cuerpo: puede devolver identidad, confianza y oportunidades.
Con información de Infobae.

















