Una de las obras más ambiciosas del planeta ha retomado su marcha y promete cambiar para siempre el horizonte mundial. Tras años de pausa, el proyecto del edificio más alto del mundo vuelve a avanzar con fuerza, decidido a romper todos los récords conocidos y a convertirse en un nuevo símbolo de poder, innovación y transformación urbana.
A lo largo de la historia, la humanidad ha buscado llegar cada vez más alto. Hoy, ese deseo se materializa en una megatorre que parece sacada de una visión futurista y que apunta a marcar un antes y un después en la arquitectura global.
La Torre Jeddah y el nuevo récord mundial
Cuando esté terminada, la Torre Jeddah superará ampliamente al Burj Khalifa de Dubái, actual poseedor del récord. Su altura proyectada sobrepasará los 1.000 metros, un desafío técnico sin precedentes para la ingeniería moderna.
Ubicada en la ciudad de Yeda, a orillas del Mar Rojo, esta construcción —antes conocida como Kingdom Tower— está diseñada para dominar el paisaje urbano y convertirse en un nuevo referente mundial. Tras interrupciones causadas por conflictos internos y la pandemia, las obras se reactivaron y ya cuentan con decenas de pisos completados. Si el ritmo se mantiene, el objetivo es finalizarla hacia 2028.
Mucho más que un rascacielos
Lejos de ser un edificio aislado, la torre es el eje central de Jeddah Economic City, un ambicioso proyecto urbano que integrará viviendas, comercios, centros de salud, espacios educativos y servicios para miles de personas.
En su interior, la megatorre combinará residencias de lujo, oficinas, áreas comerciales exclusivas y un hotel de la cadena Four Seasons. Uno de sus mayores atractivos será la plataforma de observación más alta del planeta, desde donde se obtendrán vistas nunca antes vistas. Todo el complejo estará conectado por ascensores de alta velocidad diseñados para recorrer distancias extremas.
El diseño, a cargo del estudio Adrian Smith + Gordon Gill Architecture, apuesta por una forma esbelta y aerodinámica que reduce el impacto del viento y mejora la estabilidad. Además, incorpora soluciones avanzadas en fachadas y sistemas energéticos para enfrentar las condiciones climáticas de la región.
Más allá de la arquitectura, la Torre Jeddah es un emblema del plan Vision 2030 de Arabia Saudita, una estrategia que busca diversificar su economía y posicionar al país como un polo global de negocios, turismo y tecnología.
Si cumple con lo previsto, esta obra no solo redefinirá los límites de la altura, sino también la manera en que las ciudades buscan dejar su huella en el mundo.















