Cáncer renal puede modificar las células grasas 

Cáncer renal modifica células grasas cercanas y podría favorecer la progresión del tumor
Cáncer renal puede modificar las células grasas 

El entorno de un tumor podría desempeñar un papel más importante de lo esperado. Científicos argentinos encontraron que el cáncer renal puede alterar células grasas cercanas y generar condiciones potencialmente favorables para su progresión. El hallazgo estudia específicamente el carcinoma renal de células claras, uno de los tipos más frecuentes.

El equipo del CONICET trabajó en Mendoza, Argentina, con muestras de tejido adiposo de donantes sanos y pacientes con cáncer. Los investigadores observaron una comunicación bidireccional entre las células tumorales y el tejido adiposo ubicado alrededor del riñón.

Cáncer renal cambia su entorno celular

Las señales emitidas por el tumor provocaron modificaciones en la estructura y secreción de las células encargadas de almacenar grasa. Estos cambios aumentaron la capacidad migratoria de células estudiadas en laboratorio, un proceso que podría contribuir a la progresión tumoral.

Además, el tejido adiposo no funciona únicamente como reserva energética. También libera sustancias capaces de influir sobre otras células y participa en procesos inmunológicos.

Los resultados refuerzan una línea de investigación que estudia el microambiente tumoral como parte activa de la enfermedad. Un trabajo previo del mismo grupo encontró que el tejido adiposo peritumoral puede favorecer procesos relacionados con la formación de nuevos vasos sanguíneos.

Para seguir explorando, visita: Una experiencia de meditación con robots

Nuevas posibilidades para diagnóstico y tratamiento

Asimismo, los investigadores consideran que comprender esta comunicación podría ayudar a identificar nuevos blancos terapéuticos. Sin embargo, los resultados corresponden a investigación experimental y todavía no representan un tratamiento disponible para pacientes.

También estudian la posibilidad de detectar factores liberados por el tejido adiposo mediante biopsias líquidas, utilizando muestras como sangre u orina. Ese camino podría aportar herramientas futuras para diagnóstico y seguimiento; El trabajo científico publicado en 2026 reunió investigadores del IMBECU, CONICET y Universidad Nacional de Cuyo, además de colaboradores clínicos de Mendoza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir en:

noticias relacionadas