imagen tomada de unotv.com
El chip flexible desarrollado por investigadores chinos podría marcar un antes y un después en la tecnología de salud portátil, al permitir monitorear el cuerpo humano sin depender de teléfonos o servicios en la nube.
El avance fue presentado en un estudio científico y desarrollado por un equipo de la Universidad de Tsinghua, en Beijing. Su objetivo es lograr dispositivos ponibles más cómodos, potentes y eficientes.
A diferencia de los dispositivos actuales, este chip puede colocarse directamente sobre la piel o integrarse en ropa inteligente. Así, procesa datos sin enviar información a servidores externos.
Durante pruebas prácticas, los investigadores utilizaron el sistema FLEXI para analizar varios indicadores físicos al mismo tiempo.
Entre ellos se incluyeron la frecuencia cardíaca, la respiración, la temperatura corporal y la humedad de la piel.
El chip también fue capaz de identificar actividades cotidianas con una precisión del 97.4%. Esto demuestra que el monitoreo continuo puede hacerse sin teléfono inteligente ni conexión a la nube.
Este punto es clave, ya que los wearables actuales suelen depender de chips rígidos o de procesamiento remoto. Eso aumenta el consumo energético y ralentiza los resultados.
El nuevo desarrollo busca eliminar esas limitaciones, llevando la computación directamente al cuerpo.
El secreto del sistema está en su arquitectura de “computación en memoria”. Esta tecnología permite que los cálculos se realicen dentro del propio chip.
Gracias a ello, se reduce el consumo energético, el tiempo de procesamiento y la necesidad de servidores externos.
Los chips FLEXI también destacan por su diseño físico. Son delgados, ligeros y pueden resistir más de 40 mil ciclos de flexión.
Además, permanecen estables por más de seis meses y su costo estimado es inferior a un dólar por unidad.
En cuanto al rendimiento, alcanzan frecuencias de hasta 12.5 megahercios con un consumo mínimo de energía.
El investigador Ren Tianling señaló que esta plataforma combina eficiencia, durabilidad y potencia, sentando las bases para una nueva generación de dispositivos inteligentes.
Entre sus aplicaciones potenciales se encuentran la salud digital, la ropa inteligente y el Internet de las Cosas.
Si el desarrollo continúa avanzando, este chip flexible podría convertirse en una pieza clave para el futuro de la inteligencia artificial aplicada directamente al cuerpo humano.
Con información de UNOTV.
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