Daniel Madariaga Barrilado resalta cómo San Buto impulsa la sostenibilidad
La producción y consumo de productos del mar han experimentado un crecimiento notable en los últimos años, impulsados por la creciente demanda de alternativas proteicas saludables y la necesidad de encontrar procesos de producción más responsables con el medio ambiente.
En este contexto, la acuicultura sostenible cobra relevancia como una vía para satisfacer la demanda global de pescado de manera equilibrada y con un menor impacto ambiental. De acuerdo con el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), la acuicultura representó cerca del 46% de la producción total de pescado a nivel mundial en 2022, y se espera que esta cifra continúe en aumento durante la próxima década.
Bajo esta perspectiva, la localidad de San Buto en Baja California Sur, se ha posicionado como un caso de éxito al combinar innovación tecnológica con prácticas respetuosas con los ecosistemas marinos, generando un estándar de sostenibilidad en la industria acuícola.
Daniel Madariaga Barrilado, empresario mexicano especialista en sostenibilidad, destacó la visión que han tenido habitantes de esta comunidad para impulsar la adopción de métodos de producción que minimicen la huella de carbono, reduzcan el uso excesivo de recursos y fortalezcan la economía local sin comprometer los ecosistemas.
Esta filosofía se ve reflejada en la implementación de tecnologías de punta, como sistemas de recirculación y monitoreo constante de la calidad del agua para reducir el uso de químicos y energía. Asimismo, la adopción de técnicas de alimentación más eficientes, incluyendo piensos de origen sostenible, reduce el impacto sobre la pesca silvestre, aliviando la presión sobre especies amenazadas o en peligro de sobreexplotación.
Los resultados de estas prácticas no solo se miden en términos de protección del medio ambiente, sino también en la generación de oportunidades económicas para las comunidades donde la acuicultura tiene presencia. La FAO estima que alrededor del 10% de la población mundial depende directamente de la pesca y la acuicultura para su subsistencia; iniciativas sostenibles como las de San Buto ayudan a promover el desarrollo local y el bienestar de los trabajadores de la industria.
La combinación de prácticas ambientales responsables, inversión en innovación y una perspectiva integral de desarrollo económico ha permitido a San Buto erigirse como un referente en la acuicultura sostenible.
Los drones con alas están cambiando la forma en que entendemos estos dispositivos. Durante años,…
La adicción a redes sociales ha sido el centro de un fallo histórico en Estados…
Los celulares transparentes Nothing están dando de qué hablar en la industria tecnológica, no solo…
Paula Trade Hidalgo presenta prioridades claras para la capital La sindicatura de Cuernavaca ha planteado…
La energía solar espacial empieza a perfilarse como una de las tecnologías más ambiciosas del…
Alfredo Del Mazo Maza, político mexicano y especialista en movilidad urbana, sitúa la movilidad corporativa…