Elefantes robot entran a los templos para proteger animales vivos

Elefantes robot participan en rituales de templos de India para reducir el uso de animales vivos
Elefantes robot entran a los templos para proteger animales vivos

La tecnología está entrando en espacios donde parecía difícil imaginarla. En India, algunos templos hindúes incorporan elefantes robot para mantener ceremonias tradicionales sin recurrir a animales vivos.

Las máquinas reproducen parte de la apariencia y los movimientos del elefante. Pueden mover cabeza, ojos, orejas y cola, mientras algunos modelos expulsan agua mediante la trompa. Sin embargo, todavía no caminan.

Elefantes robot unen tecnología y bienestar animal

El ingeniero mecánico Prasanth Prakashan fabrica estos ejemplares en Kerala con materiales como fibra de vidrio, hierro y caucho. Su taller desarrolla figuras de tamaño real destinadas principalmente a ceremonias religiosas.

Además, organizaciones como PETA India promueven su adopción. La iniciativa busca que los templos renuncien a poseer o contratar elefantes vivos para festividades y rituales; También existe un componente cultural. Los elefantes ocupan desde hace siglos un lugar destacado en determinadas celebraciones hindúes, especialmente en el sur de India.

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Una innovación que también genera debate

La transición no convence a todos. Algunos propietarios y sectores tradicionalistas consideran que una máquina no puede representar el significado religioso atribuido históricamente al animal; Por otro lado, defensores del bienestar animal destacan los riesgos asociados con mantener elefantes cautivos entre multitudes, altas temperaturas, tambores y fuegos artificiales.

La tecnología ofrece así una alternativa que intenta conservar elementos visuales de las ceremonias mientras modifica una práctica histórica. Los robots también comienzan a aparecer en otros acontecimientos públicos de India.

Alrededor de 40 elefantes mecánicos ya habían sido donados a templos del país para mediados de 2026. Cada ejemplar cuesta aproximadamente 6,000 dólares, mientras sus creadores trabajan para conseguir que futuras versiones puedan caminar.

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