Categorías: Medicina

La nueva belleza tiene precio: solo los ricos podrán envejecer con filtros

“La belleza es una cuestión de clase. En el futuro los ricos aparentarán tener 20 años y solo envejecerán los pobres.”
Así de contundente lo dice Ellen Atlanta, autora británica de Diva virtual, un libro que pone el dedo en la llaga de nuestra obsesión por la imagen, la presión estética y la perfección filtrada.

Atlanta entrevistó a más de 100 mujeres de distintas edades, cuerpos y orígenes, y todas coincidieron en algo: no se sienten cómodas con su cuerpo.

Desde niñas de ocho años que ya “se meten la panza” hasta adultas que viven en vigilancia constante frente al espejo o la cámara.

Según la autora, la presión estética nunca había sido tan intensa ni tan omnipresente como hoy, impulsada por pantallas y algoritmos que premian a quienes encajan en el canon.

Las redes, lejos de liberar a las mujeres de los estándares tradicionales, han multiplicado las exigencias.

“Se nos hace creer que elegimos cómo vernos, pero los datos muestran lo contrario”, advierte Atlanta.

Envejecer, un lujo del futuro

El ideal de belleza también es un reflejo de desigualdad.

Atlanta señala casos como el de Kris Jenner, quien apareció en Vogue Arabia tras un lifting de más de 250 mil euros.

“Los ricos podrán aparentar tener 20 años y los pobres serán los únicos que envejecerán”, dice.

El problema no es solo estético, sino estructural.

En un mundo donde la apariencia puede determinar respeto, seguridad o empleo, la belleza se convierte en una moneda de cambio.

“Se juzga a las personas con bajos ingresos por arreglarse, pero a veces eso marca la diferencia entre conseguir un trabajo o no”, explica.

La presión estética en la industria de los cuerpos perfectos

Atlanta también critica el papel de las celebridades, especialmente de las Kardashian, que según ella, promueven estándares imposibles mientras se presentan como víctimas del mismo sistema del que se benefician.

“Ocultan información como estrategia y no asumen su responsabilidad”, afirma.

Y es que los cánones cambian por temporadas: de las curvas de los 2010 al regreso de la delgadez con medicamentos como Ozempic.

Pero el mensaje es el mismo: el cuerpo femenino debe adaptarse a la tendencia.

Recuperar la belleza que conecta

A pesar del panorama, Ellen Atlanta no pierde la esperanza.

Cree que resistir empieza con pequeños gestos: dejar de esconder la barriga, usar ese bikini que temías o aparecer sin maquillaje en público.

“No se trata de acabar con la belleza, sino de recuperar su versión divertida y colectiva”, dice.

La escritora invita a transformar la presión estética en un acto político: decidir por cuenta propia y no por mandato social.

“Podemos cambiar la forma en que las niñas se ven a sí mismas, una decisión a la vez.”

Con información de El País.

NOTICIAS

Entradas recientes

Para enfrentar ciberataques, IA y resiliencia: Seguritech Privada

La transformación digital modificó también el terreno de confrontación entre organizaciones y ciberdelincuentes y en…

22 horas hace

Artemis II muestra la Tierra desde una nueva frontera espacial

La Tierra volvió a verse pequeña frente a la inmensidad del espacio. Los astronautas de…

24 horas hace

Tecnología agrícola impulsa un campo mexicano más sustentable

El futuro del campo mexicano también se cultiva con innovación. México incorporó una plataforma que…

24 horas hace

La arquitectura del futuro también se construye con madera

Los espacios temporales también pueden convertirse en laboratorios para imaginar cómo construir mejor. Los pabellones…

2 días hace

Un edificio en Colombia cambia la forma de aprender

La arquitectura educativa puede hacer mucho más que distribuir aulas y pasillos. En las afueras…

2 días hace

La NASA detecta una enorme cicatriz nueva en la Luna

La Luna acaba de recordar que sigue siendo un mundo expuesto a cambios violentos. Científicos…

3 días hace