Un equipo de investigación ha creado un robot que camina, salta y nada, sin disponer de un cerebro artificial, electrónica o IA. Solo usa tubos, aire y un aprovechamiento inteligente de la física del movimiento.
En un avance que desafía las nociones tradicionales de la robótica, investigadores del Instituto AMOLF en Ámsterdam, Países Bajos, han desarrollado un robot blando capaz de caminar, saltar y nadar sin necesidad de cerebro, sensores ni Inteligencia Artificial (IA). Este innovador dispositivo, compuesto únicamente por tubos flexibles y aire, demuestra que la coordinación y el movimiento pueden emerger de la interacción física entre el cuerpo del robot y su entorno, sin requerir un sistema de control centralizado.
El robot funciona mediante una corriente continua de aire que provoca la oscilación de sus patas tubulares. Inicialmente, cada pata se mueve de forma aleatoria, pero al estar conectadas entre sí, sus movimientos se sincronizan espontáneamente, permitiendo al robot desplazarse con sorprendente eficacia, según una nota de prensa.
Este fenómeno, conocido como sincronización emergente, es similar al comportamiento de las luciérnagas que destellan al unísono o las células cardíacas que laten en conjunto. Los resultados del trabajo científico de resumen en un nuevo estudio, publicado en la revista Science.
Fuente: msn.com














