La IA (inteligencia artificial) ya forma parte del presente y su impacto en el mercado laboral es cada vez más evidente.
Mientras organismos como la ONU advierten que millones de empleos podrían desaparecer en los próximos años (hasta 8 millones en España antes de 2033), los especialistas coinciden en que no todo son malas noticias.
Una de las voces que analiza este cambio es Stella Luna de María, experta en tecnología, quien lanza un mensaje claro sobre lo que viene en 2026: algunos trabajos no solo sobrevivirán a la IA, sino que serán mejor pagados.
Los oficios que la IA no puede sustituir
“La IA hará que los que tengan trabajos manuales, como un fontanero o un electricista, ganen más dinero, porque la Inteligencia Artificial no puede arreglar una tubería”, explica Stella Luna de María.
Su afirmación resume una realidad que ya comienza a notarse: los empleos físicos y no automatizables se están revalorizando.
Según la experta, los trabajos más amenazados son aquellos que pueden ser realizados por máquinas de forma rápida y barata.
Puestos administrativos, contables, traductores, intérpretes y muchos trabajos de oficina están entre los más afectados.
En especial, los empleos junior, que antes permitían a recién licenciados adquirir experiencia, están desapareciendo.
“Lo que antes se le pedía al becario, ahora lo hace la máquina en segundos”, señala, lo que complica el acceso al mercado laboral para quienes empiezan su carrera profesional.
Traducción, oficinas y el reto de la automatización
Un ejemplo claro es el de la traducción. Hoy, las conversaciones sencillas ya pueden ser resueltas por sistemas automáticos con gran eficacia.
Esto ha reducido la demanda de intérpretes en situaciones cotidianas, aunque Stella aclara que los traductores humanos seguirán siendo necesarios en reuniones de alto nivel o contextos confidenciales.
Por qué los trabajos manuales y humanos ganan valor frente a la inteligencia artificial
Frente a este panorama, los oficios manuales salen claramente beneficiados.
Técnicos, electricistas, fontaneros y especialistas en mantenimiento serán cada vez más demandados. La razón es simple: la IA no puede realizar trabajos físicos ni reemplazar el contacto humano directo.
Además, sectores como la sanidad, los cuidados y la atención a personas seguirán siendo indispensables.
A esto se suman los empleos de alta creatividad, donde la intuición, la imaginación y el pensamiento abstracto siguen siendo habilidades humanas irremplazables.
Para Stella Luna de María, intentar frenar la IA no tiene sentido.
“Limitar la inteligencia artificial es ponerle puertas al campo”, afirma. La clave, asegura, está en adaptarse y entender qué tipo de trabajo aporta valor real en esta nueva etapa.
El mensaje final es claro: la inteligencia artificial no elimina el trabajo, lo transforma.
Y en ese cambio, profesiones que durante años fueron subestimadas podrían convertirse en las mejor pagadas del futuro cercano.
Con información de COPE.













