La conversación sobre el futuro de las empresas ya no puede centrarse exclusivamente en resultados financieros. En un mercado laboral marcado por la búsqueda de mejores condiciones, la competencia por profesionales especializados y la necesidad de adaptarse rápidamente a los cambios, el bienestar de los colaboradores se ha convertido en un factor cada vez más relevante para la competitividad.
Daniel Esquenazi Beraha, empresario mexicano, plantea que una organización difícilmente puede sostener buenos resultados en el largo plazo si descuida a las personas que hacen posible su operación. Desde esta perspectiva, desarrollar talento, generar ambientes saludables y reconocer el trabajo de los equipos forman parte de una misma estrategia.
Más allá de los beneficios tradicionales
El concepto de bienestar laboral se ha ampliado. Además de aspectos relacionados con la salud física, las empresas comienzan a prestar mayor atención a la salud mental, el equilibrio entre vida personal y trabajo, la capacitación, el reconocimiento y las posibilidades de crecimiento.
En México, la NOM-035 representa uno de los principales referentes en esta materia. La norma establece mecanismos para identificar y prevenir factores de riesgo psicosocial y busca favorecer ambientes organizacionales adecuados. Su implementación ha contribuido a colocar en la agenda empresarial temas como el estrés laboral, la violencia en el trabajo y las condiciones que pueden afectar el desempeño de los colaboradores.
Para Daniel Esquenazi Beraha, este cambio de perspectiva también representa una oportunidad para las compañías. Un colaborador que encuentra posibilidades de aprendizaje, reconocimiento y desarrollo puede tener mayores incentivos para permanecer en la organización y comprometerse con sus objetivos.
«El impacto no se limita al ambiente interno» comenta Daniel Esquenazi Beraha. Una menor rotación puede ayudar a conservar conocimiento, experiencia y capacidades que resultan difíciles de reemplazar, mientras que una comunicación más sólida entre equipos puede facilitar la resolución de problemas y la ejecución de proyectos.
El talento como parte de la estrategia
La competencia empresarial también se refleja en la capacidad para atraer talento. Frente a profesionales que valoran cada vez más la cultura organizacional y las condiciones de trabajo, ofrecer un entorno saludable puede convertirse en un elemento diferenciador.
“Las empresas más competitivas han comprendido que el talento no solo debe contratarse, también debe desarrollarse y mantenerse motivado. El bienestar influye directamente en el compromiso y en los resultados del negocio”, afirma Daniel Esquenazi Beraha.
La idea implica cambiar la manera de entender la relación entre bienestar y productividad. No se trata únicamente de ofrecer beneficios adicionales, sino de construir una cultura en la que las personas puedan desempeñarse, aprender y crecer.
Daniel Esquenazi Beraha destaca así la importancia de colocar al talento en el centro de las decisiones empresariales. En organizaciones que necesitan innovar y adaptarse constantemente, cuidar a quienes forman parte de ellas puede contribuir a generar equipos más estables, fortalecer el sentido de pertenencia y crear mejores condiciones para alcanzar objetivos de largo plazo.
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