Un pequeño habitante de las profundidades vuelve a ocupar un lugar privilegiado para la ciencia. El pulpo azul de Galápagos, una especie extremadamente rara, regresó al archipiélago ecuatoriano para formar parte de las colecciones de la Estación Científica Charles Darwin.
El ejemplar pertenece a la especie Microeledone galapagensis y tiene aproximadamente el tamaño de una pelota de golf. Los científicos lo consideran endémico de Galápagos y todavía existen numerosas preguntas sobre su comportamiento y distribución.
Pulpo azul de Galápagos vuelve a casa
El animal fue estudiado y clasificado en el Museo Field de Historia Natural de Chicago. Ahora regresó preservado a Ecuador y quedó identificado como holotipo, término utilizado para el ejemplar que sirve como referencia oficial al describir una especie.
Además, los investigadores han registrado solamente tres ejemplares de este singular pulpo. Dos de ellos únicamente han sido observados mediante grabaciones, incluido un avistamiento registrado en mayo de 2026.
Su característico azul brillante ya no puede apreciarse en el espécimen conservado. Sin embargo, su regreso permitirá continuar estudiando las características que lo diferencian de otros cefalópodos.
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Las profundidades todavía guardan secretos
Asimismo, los especialistas consideran necesarias nuevas expediciones hacia las aguas profundas de Galápagos. El objetivo será encontrar otros individuos y comprender mejor su hábitat, distribución y características biológicas.
El ejemplar permanecerá en la Estación Científica Charles Darwin junto con una colección que reúne alrededor de 140 mil especímenes de organismos marinos, plantas y animales terrestres. Su conservación permitirá apoyar futuras investigaciones sobre la extraordinaria biodiversidad del archipiélago ecuatoriano.


















