Un bosque tropical de Panamá se ha convertido en un laboratorio para descubrir cómo los murciélagos enfermos modifican su comportamiento. Científicos investigan si estos animales descansan, cambian su alimentación, reducen sus desplazamientos o incluso buscan plantas con propiedades medicinales cuando enfrentan un desafío inmunitario.
La investigación forma parte de SELFCURE, un proyecto internacional desarrollado en Gamboa con participación del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales. El equipo reúne especialistas de Panamá, Alemania, Estados Unidos y Ucrania y combina inmunología, comportamiento animal y tecnología de seguimiento.
Murciélagos enfermos bajo seguimiento tecnológico
Los investigadores trabajan principalmente con murciélagos del género Carollia. Primero realizan controles de salud y posteriormente crean temporalmente una respuesta inmunitaria similar a la provocada por infecciones bacterianas o virales. Los animales no reciben patógenos capaces de causar esas enfermedades.
Además, cada ejemplar lleva un transmisor VHF de aproximadamente 0.4 gramos. Nueve estaciones de telemetría instaladas en Gamboa registran sus movimientos. Cámaras infrarrojas complementan la información dentro del refugio.
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La alimentación podría esconder nuevas respuestas
Experimentos piloto encontraron algo especialmente interesante. Algunos murciélagos con síntomas inducidos eligieron frutas diferentes de sus opciones habituales. Esos alimentos contenían compuestos medicinales o tenían antecedentes de uso en medicina tradicional. Sin embargo, los científicos todavía no han demostrado que los murciélagos se automediquen.
Asimismo, el proyecto estudia si estos animales pueden aprender comportamientos de autocuidado observando a otros integrantes de su colonia. Comprender esas decisiones podría aportar información para conservar los bosques y analizar mejor cómo circulan determinados patógenos.
El trabajo ya ha seguido a más de 50 ejemplares y Panamá alberga alrededor de 120 especies de murciélagos. Los resultados definitivos siguen pendientes mientras el equipo analiza movimientos, plantas disponibles y muestras biológicas recogidas durante el estudio.


















