Caminar ya no solo es bueno para tu salud: ahora también puede ser útil para el planeta. En varias ciudades del mundo ya se han instalado aceras que generan energía, un innovador sistema capaz de transformar la fuerza de tus pasos en electricidad limpia.
La idea es simple: cada vez que una persona pisa estos pavimentos especiales, la energía cinética (el movimiento) se convierte en corriente eléctrica.
Y aunque un solo paso no produce demasiado, en lugares con mucho tránsito —como aeropuertos, estaciones o centros comerciales— el potencial se multiplica.
¿Cómo funcionan estas aceras?
Existen dos tecnologías principales:
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Generadores piezoeléctricos:
Utilizan cristales como el cuarzo que, al ser comprimidos por una pisada, producen electricidad.
Es la misma tecnología que hace brillar los tenis de los niños o que enciende algunos encendedores.
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Generadores electromagnéticos:
Funcionan con pequeños volantes de inercia que, al presionar el suelo, giran dentro de un campo magnético y producen energía, de forma similar a como funcionan los aerogeneradores o las hidroeléctricas.
¿Cuánta energía se puede obtener?
Una sola persona caminando rápido podría generar alrededor de 1 a 10 vatios, dependiendo de la eficiencia del sistema.
Puede parecer poco, pero si 100 personas caminan al mismo tiempo sobre este tipo de pavimento, la energía resultante podría iluminar toda una explanada.
Por eso, la instalación de estas aceras resulta ideal en lugares con alto flujo de peatones.
Desde parques y estaciones de transporte hasta discotecas o áreas recreativas, las posibilidades son prácticamente infinitas.
Aunque estas aceras no reemplazarán por completo a los combustibles fósiles, sí representan una forma creativa y sostenible de aprovechar la energía que, literalmente, dejamos escapar con cada paso.
Un recordatorio de que la innovación puede empezar desde el suelo que pisamos.
Con información de Wired.














