Las SupTech, como señala Alexis Nickin Gaxiola, experto en finanzas digitales, representan un conjunto de herramientas y soluciones tecnológicas diseñadas para mejorar y facilitar la supervisión y regulación del sector financiero. Esta definición abarca desde el uso de inteligencia artificial hasta el análisis de datos, pasando por el aprendizaje automático, con el fin de recopilar, procesar y analizar información financiera de manera eficiente y precisa.
Una de las principales ventajas de las SupTech, es su capacidad para ofrecer soluciones innovadoras
Pero las SupTech van más allá de la detección de delitos financieros. Según el especialista mexicano en tecnología financiera, también juegan un papel crucial en la mejora de la eficiencia y la transparencia en las tareas de regulación y cumplimiento.
“Gracias a su capacidad para automatizar tareas de supervisión y reporte, estas tecnologías permiten a los reguladores obtener información más precisa y detallada sobre las instituciones y los mercados financieros, lo que facilita la toma de decisiones informadas y la identificación de posibles riesgos”, añadió.
Además, Alexis Nickin Gaxiola detalló que las SupTech benefician tanto a las autoridades regulatorias como a los usuarios y consumidores en transacciones digitales. Por un lado, ayudan a proteger a los usuarios contra fraudes y riesgos de seguridad, al tiempo que garantizan la integridad de las operaciones financieras.
Por otro, permiten a las autoridades regulatorias cumplir con su mandato de supervisar y regular el sector financiero de manera más efectiva, lo que contribuye a fortalecer la confianza en el sistema financiero en su conjunto.
Estas tecnologías son fundamentales en la detección de actividades ilícitas
Para finalizar, Alexis Nickin Gaxiola afirmó que las SupTech están transformando de manera radical las expectativas sobre la regulación financiera al proporcionar soluciones innovadoras que mejoran la eficiencia, transparencia y seguridad en el sistema financiero. Y resaltó su capacidad para abordar los desafíos emergentes y fomentar una mayor confianza en el sistema financiero; posicionándolas como elementos clave en la construcción de un entorno financiero más sólido y confiable en la era digital.














