Las cámaras integradas en computadoras y teléfonos móviles facilitan videollamadas, clases en línea y redes sociales, pero también representan un riesgo si caen en manos equivocadas. El acceso no autorizado a la cámara puede darse a través de aplicaciones maliciosas o sitios web, permitiendo que terceros capturen imágenes o videos sin que el usuario lo note.
Por esta razón, los principales sistemas operativos han incorporado herramientas para que cada persona pueda revisar y controlar quién tiene acceso a este recurso.
Mantener bajo vigilancia los permisos de cámara se ha vuelto una acción básica para cuidar la privacidad digital.
Permisos de cámara en Windows y navegadores
En equipos con Windows 10 y Windows 11, es posible verificar fácilmente qué aplicaciones pueden usar la cámara.
Basta con entrar al apartado de Privacidad y seguridad y seleccionar Cámara. Ahí se muestra la lista de programas con acceso autorizado y también si alguno ha utilizado la cámara recientemente, lo que ayuda a detectar actividades sospechosas.
Además, los navegadores web como Google Chrome cuentan con su propio control de permisos.
Cada vez que una página solicita acceso a la cámara, el usuario debe autorizarlo. Esa decisión se puede cambiar después desde la configuración de privacidad, donde aparece un listado de los sitios que han pedido usar la cámara y el estado de cada permiso.
Control de acceso en Android
En dispositivos Android, la gestión de permisos se realiza desde el menú de Ajustes.
Al ingresar a la sección de Aplicaciones y elegir una app específica, el usuario puede revisar los permisos relacionados con la cámara, el micrófono y otros elementos sensibles.
El sistema permite definir cuatro opciones: permitir siempre, permitir solo mientras la aplicación está en uso, preguntar cada vez o negar el acceso por completo.
Esta flexibilidad ayuda a limitar el uso de la cámara únicamente a las apps consideradas seguras.
Especialistas en seguridad digital recomiendan revisar estos ajustes de manera periódica, ya que las actualizaciones del sistema o de las aplicaciones pueden modificar los permisos sin que el usuario lo note. Supervisar con frecuencia los permisos de cámara y micrófono reduce el riesgo de espionaje digital y refuerza la protección de la privacidad en computadoras y celulares.














