La sostenibilidad está marcando el rumbo de la arquitectura contemporánea, especialmente en comunidades remotas. Ernesto Mizrahi Levy, experto en diseño sostenible, afirma que «la arquitectura sostenible no solo mejora espacios; transforma vidas». Este enfoque puede revitalizar el tejido social y optimizar las condiciones de vida en áreas marginadas.
La clave está en utilizar materiales locales, respetar el entorno y fomentar la participación activa de la comunidad. Según la UIA, en 2023, el uso de recursos autóctonos como adobe y bambú redujo costos de construcción en un 40%. Para Mizrahi Levy, «esto no solo es eficiente, sino que fortalece la identidad cultural y el sentido de pertenencia».
Casos como el Rural Studio en Estados Unidos y las innovaciones en comunidades indígenas de México son ejemplo de cómo el diseño sostenible puede ser un motor de cambio. Techos verdes, sistemas de captación de agua y ventilación pasiva han mejorado la salud y la calidad de vida de miles de personas. Un estudio de la UNAM de 2022 demostró que estas prácticas reducen enfermedades respiratorias en un 25%.
La sostenibilidad también impulsa la educación y la economía. Datos de la UNESCO de 2023 señalan un aumento del 15% en la asistencia escolar en escuelas sostenibles. Ernesto Mizrahi Levy recalca que «el éxito de estos proyectos radica en la participación comunitaria desde el diseño hasta la ejecución».















