Tras una década de desarrollo, el Human Brain Project (Proyecto Cerebro Humano o HBP, por sus siglas en inglés), uno de los desafíos científicos más arduos e interesantes de nuestro tiempo, concluyó en septiembre pasado.
En él participaron 155 instituciones de 19 países de la Unión Europea donde se llevan a cabo investigaciones sobre la morfología, la estructura y las funciones del cerebro humano.
Gracias al HBP, hoy en día la comunidad científica internacional ya cuenta con un nuevo acervo de más de 3,000 publicaciones especializadas, con el atlas tridimensional del cerebro más detallado de la historia y con una infraestructura de investigación digital denominada EBRAINS.
“Los científicos del HBP crearon varias herramientas que permitirán entender mejor la morfología, la estructura y las funciones del cerebro humano. Una de las más llamativas sin duda es el atlas tridimensional de dicho órgano. Ahora bien, ¿cómo lo hicieron? A partir de estudios microanatómicos y una tecnología desarrollada ex profeso, desmontaron todas las partes, incluso las más pequeñas, de 10 cerebros humanos (cinco de hombres y cinco de mujeres) obtenidos post mortem, las analizaron y, luego, como si fueran rompecabezas, reconstruyeron cada uno de éstos para integrar un mapa tridimensional que indica, por ejemplo, cuáles regiones del cerebro se conectan entre sí para que surja el pensamiento lógico, estructurado, o se integren las señales del ambiente que percibimos a través de nuestros sentidos. Es decir, esta herramienta nos sirve de guía a los neurocientíficos para identificar los circuitos de las regiones del cerebro que mantienen una conectividad funcional, la cual se define como la dependencia temporal de la actividad neuronal entre regiones cerebrales anatómicamente separadas”, explica Luis Tovar y Romo, investigador del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM.















