El atlas celular del envejecimiento marca un nuevo paso en la ciencia del paso del tiempo en el cuerpo humano.
Investigadores de la Universidad Rockefeller analizaron millones de células en modelos animales para entender cómo envejecen los órganos desde dentro y cuáles comienzan a transformarse primero.
El estudio, publicado en la revista Science, examinó casi siete millones de células procedentes de 21 órganos en ratones.
Gracias a esta revisión detallada, los científicos pudieron mapear los cambios que ocurren en miles de subtipos celulares a lo largo de la vida y descubrir que el envejecimiento no es un proceso uniforme, sino una transformación compleja que ocurre a diferentes ritmos.
El atlas celular del envejecimiento revela cambios tempranos
Para construir este mapa biológico, el equipo utilizó una técnica que permite identificar qué partes del ADN están activas en cada célula. Esto hizo posible observar cómo se modifica la función celular con el tiempo.
Los investigadores estudiaron ratones en tres etapas de vida distintas: juventud, edad intermedia y vejez. Con ello identificaron más de 1,800 subtipos celulares, incluidos algunos poco comunes que no se habían descrito antes.
Los resultados mostraron que cerca de una cuarta parte de las células analizadas cambian de forma significativa con la edad. Algunas células del músculo y del riñón disminuyen progresivamente, mientras que ciertos componentes del sistema inmunitario aumentan. Lo más llamativo es que estos cambios pueden comenzar antes de lo que se creía, incluso en etapas intermedias de la vida.
Sincronía entre órganos y pistas para futuras terapias
Otro hallazgo relevante fue que distintos órganos envejecen de forma coordinada. Los científicos observaron que ciertos estados celulares aparecen o desaparecen al mismo tiempo en tejidos alejados entre sí. Esto sugiere que el envejecimiento podría estar regulado por señales que circulan en la sangre y afectan a todo el organismo.
Además, el estudio detectó diferencias importantes entre machos y hembras. Aproximadamente el 40% de los cambios celulares asociados a la edad varían según el sexo biológico. Por ejemplo, las hembras mostraron una mayor activación del sistema inmunitario, lo que podría explicar la mayor presencia de enfermedades autoinmunes en mujeres.
El análisis genético también identificó regiones del ADN vinculadas al envejecimiento, muchas relacionadas con procesos de inflamación, inmunidad y mantenimiento celular. Estos hallazgos abren la posibilidad de desarrollar fármacos que actúen sobre esas señales y retrasen el deterioro en múltiples órganos al mismo tiempo.
Los científicos consideran que este atlas representa una base inédita para diseñar terapias más precisas. Comprender qué células cambian primero y cómo lo hacen podría permitir intervenir antes, mejorar la calidad de vida y retrasar la dependencia asociada al envejecimiento.
Con información de Infobae.















