Dhruv Grewal y Anne Roggeveen, profesores visitantes distinguidos en retail y marketing de la Escuela de Negocios del Tec de Monterrey, ofrecieron una masterclass sobre el rol de la tecnología en las ventas minoristas.
Grewal, profesor líder perteneciente a la Faculty of Excellence del Tec, recalcó ante los estudiantes cómo este fenómeno no desaparecerá, sino que únicamente continuará acelerándose.
“La inteligencia artificial ya está aquí y se está moviendo de manera extremadamente rápida. Si nosotros podemos aprender algo, les garantizo que la IA también lo hará”, destacó el docente.
Asimismo, Roggeveen desmenuzó las particularidades en la actual experiencia de compra de los usuarios, remarcando la simbiosis entre los elementos virtuales y las tiendas físicas.
La inteligencia artificial en sinergia con el marketing
Grewal puntualizó cómo si bien la tecnología en un principio pudo haberse percibido como el sustituto natural a los sistemas de compra-venta al por menor, el experto explicó que actualmente esta es la herramienta que permitirá su evolución.
“La tecnología es la clave para la supervivencia de los minoristas”, puntualizó el profesor de Faculty of Excellence, iniciativa del Tec para atraer a 100 de los mejores líderes mundiales de pensamiento e investigadores para sumarlos como profesores a sus escuelas nacionales.
De este modo, el docente identificó diferentes usos de la tecnología, específicamente a partir de la inteligencia artificial, de acuerdo a su tardanza en implementarse a corto, mediano y largo plazo.
En el corto plazo, Grewal señaló que la IA mecánica y la pensante son el primer salto a la integración de herramientas de esta naturaleza en las cadenas minoristas ya que pueden apoyar en el análisis de datos numéricos y en la generación de textos.
En el mediano plazo, aunado a lo anterior, se integra la IA sensitiva y la generativa, ayudando en la generación de modelos multimodales, reconociendo y analizando el estado de ánimo de los compradores y evolucionando el análisis de datos, dijo el docente.
En la última fase, pensando en el largo plazo, la IA deberá poder ser capaz de pensar a la par de cualquier asistente humano, creando relaciones profundas con los clientes, influenciando su estado de ánimo, creando planes para la resolución de problemas, etcétera, añadió.















