El Instituto Politécnico Nacional (IPN) participó con éxito en la misión suborbital FY21-FTS coordinada por la National Aeronautics and Space Administration (NASA), a bordo de la plataforma experimental MULLENAX-1 (MULLENAX Test Flight 1, flight #710N).
Ahí fue instalado el módulo EMIDSS-2 (Experimental Module for the Iterative Desing for Satellite Subsystems versión 2).
El módulo EMIDSS-2 fue lanzado en un globo experimental tipo 11 MCF (de 11 millones de pies cúbicos de Helio), el cual tuvo una duración aproximada de 16 horas.
Alcanzó una altura máxima de 35.9 kilómetros con un desplazamiento de 787 kilómetros desde el punto de lanzamiento en Nuevo México hasta la costa oeste de Estados Unidos, en la colindancia entre Arizona y California.
El doctor Mario Alberto Mendoza Bárcenas, investigador del Centro de Desarrollo Aeroespacial (CDA) y líder del proyecto, informó que la misión tuvo su lanzamiento el pasado 8 de junio alrededor de las 07:00 horas (tiempo de Fort Sumner, Nuevo México).
La misma concluyó aproximadamente a las 12 de la noche (tiempo de la Ciudad de México), periodo en el cual, los sensores ambientales a bordo del módulo, registraron variables ambientales y de navegación durante las fases de ascenso/descenso y flotación del globo en la estratósfera, así como la transición entre el día y la noche.
Explicó que en la segunda misión suborbital con NASA se validó la operación por tiempo prolongado de la instrumentación de EMIDSS-2.
Particularmente en la adquisición de variables atmosféricas (temperatura del aire, humedad, campo magnético, presión atmosférica), radiación ultravioleta, altitud, así como datos de una unidad de medición inercial de nueve grados de libertad para registrar condiciones de navegación durante todo el trayecto, así como el rendimiento y eficiencia de seis paneles solares comerciales en condiciones del espacio cercano.
El científico agregó que el proyecto encabezado por el Politécnico y en colaboración con expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), incluyó el diseño e integración de un dispositivo que, en dimensiones, corresponde a un CubeSat de 2.5 unidades y un peso de 2.01 kilogramos, atendiendo los requerimientos técnicos que exigen los estándares de la agencia espacial estadounidense.
Un bosque tropical de Panamá se ha convertido en un laboratorio para descubrir cómo los…
El cielo de septiembre ofrecerá una oportunidad interesante para buscar dos de los mundos más…
El algodón de Texas está entrando en una etapa donde conducir una cosechadora exige cada…
Detenerse frente a un semáforo ya no significa necesariamente mantener el motor encendido. El sistema…
Un pequeño habitante de las profundidades vuelve a ocupar un lugar privilegiado para la ciencia.…
Una pieza de titanio flotante podría cambiar la manera de diseñar infraestructura para tr abajar…