ExoRise podría convertirse en una de las soluciones energéticas más importantes de los próximos años, y todo comenzó en regiones desérticas de Estados Unidos. La creciente demanda de electricidad impulsada por la inteligencia artificial está obligando a buscar fuentes de energía capaces de sostener el ritmo tecnológico del mundo moderno.
Hoy, tareas digitales aparentemente simples implican un gasto energético enorme. Cada consulta a sistemas de IA requiere centros de datos llenos de servidores trabajando de forma continua. Si se multiplica este consumo por millones de usuarios, el resultado es una presión creciente sobre las redes eléctricas globales.
Frente a este desafío surge la empresa Exowatt, que propone una alternativa para alimentar los centros de datos sin depender de infraestructuras urbanas saturadas.
ExoRise, la apuesta energética para la era de la IA
La compañía anunció el lanzamiento de ExoRise, una división enfocada en proporcionar energía e infraestructura lista para operar a gran escala. La propuesta combina terreno, suministro eléctrico y una tecnología propia capaz de generar energía confiable las 24 horas.
El sistema se basa en el modelo P3 de la empresa: una tecnología solar que almacena energía en forma de calor para transformarla en electricidad cuando se necesita. Esto permite que la energía solar no dependa únicamente del sol directo, ofreciendo suministro continuo incluso por la noche.
El CEO de la compañía explicó que la idea es facilitar a los grandes operadores tecnológicos todo lo necesario para instalar centros de datos, sin obligarlos a buscar por separado suelo, energía e infraestructura.
Energía en el desierto para el futuro digital
Los proyectos se desarrollan en zonas con alto potencial solar del suroeste estadounidense, como Nuevo México, Texas, Arizona y Nevada. Estas regiones ofrecen abundancia de terreno y condiciones ideales para desplegar instalaciones energéticas sin afectar a comunidades densamente pobladas.
La iniciativa busca evitar el modelo tradicional de centros de datos que sobrecargan las redes urbanas y elevan los costos para los contribuyentes locales. En cambio, propone generar energía a gran escala desde zonas estratégicas, con impacto mínimo y despliegue más rápido.
El primer proyecto piloto de la empresa podría entrar en funcionamiento a finales de 2026. Con él, esperan demostrar que esta tecnología es capaz de alimentar grandes centros de datos y sostener el crecimiento de la inteligencia artificial a largo plazo.
La carrera por encontrar energía suficiente para el mundo digital apenas comienza, pero soluciones como ExoRise muestran que el futuro energético podría construirse lejos de las ciudades… y muy cerca del sol.
Con información de Eco Portal.













