La IA y los robots siguen rompiendo límites que antes parecían exclusivos de los humanos.
Después de dominar juegos como el ajedrez y el Go, ahora la inteligencia artificial también está demostrando su poder en deportes físicos de alta velocidad como el ping-pong.
Sony AI presentó a Ace, un avanzado robot diseñado para competir bajo reglas oficiales contra jugadores universitarios de élite e incluso profesionales del tenis de mesa.
Robots llevan la competencia a otro nivel
A diferencia de los juegos de estrategia tradicionales, el ping-pong exige reflejos instantáneos, precisión física y capacidad de adaptación en tiempo real.
Ace logra esto gracias a una impresionante combinación tecnológica: nueve cámaras convencionales, tres sistemas de visión por eventos y aprendizaje por refuerzo entrenado en simulaciones avanzadas.
El robot puede rastrear la pelota con precisión milimétrica, analizar su velocidad, dirección y efecto, y responder en apenas 20.2 milisegundos. Para ponerlo en perspectiva, un jugador humano de élite suele reaccionar en aproximadamente 230 milisegundos.
Esta diferencia permite que Ace devuelva remates extremadamente rápidos que normalmente definirían un punto.
Ace demuestra hacia dónde avanza la tecnología
El desarrollo de Ace comenzó en 2020 como parte de Project Ace, una iniciativa de Sony AI enfocada en crear sistemas capaces de interactuar en entornos físicos complejos.
Su evolución fue progresiva: primero aprendió tareas básicas como hacer malabares con una pelota, luego intercambios cooperativos y finalmente partidos competitivos contra rivales de alto nivel.
Aunque Sony reconoce que aún existen humanos superiores en estrategia completa de partido, Ace ya destaca en habilidades técnicas, velocidad y ejecución física.
Este avance deja claro que la IA y los robots ya no solo dominan espacios virtuales, sino que comienzan a sobresalir en desafíos deportivos reales, marcando una nueva etapa en la relación entre tecnología y rendimiento humano.
Con información de Xataka.



















