La carrera global por dominar la inteligencia artificial suma un nuevo capítulo. La empresa china ByteDance presentó Seedance 2.0, un modelo capaz de generar videos cinematográficos realistas en minutos, lo que ha despertado entusiasmo… y preocupación.
En redes sociales se viralizaron clips con celebridades en escenas absurdas, todos creados con esta tecnología.
El nivel de realismo y la rapidez de producción han encendido las alarmas en Hollywood, donde estudios y sindicatos temen por los derechos de autor y el futuro del sector creativo.
Seedance 2.0, la inteligencia artificial que desafía a Hollywood
Seedance 2.0 permite generar escenas combinando texto, audio, imágenes y video, con personajes pulidos y control del movimiento, todo a menor costo que producciones tradicionales.
La reacción de la industria no tardó.
Los estudios Paramount y Disney enviaron cartas de cese y desistimiento a ByteDance por posible uso indebido de propiedad intelectual.
A ellos se sumaron la Motion Picture Association y el sindicato SAG-AFTRA, que también criticaron el uso de material protegido.
La empresa respondió que reforzará sus medidas para proteger derechos de autor, aunque no detalló cómo lo hará.
El modelo también generó inquietud por posibles deepfakes y problemas de privacidad.
Incluso se reportó que podía recrear voces a partir de una imagen, función que posteriormente fue retirada y sustituida por requisitos de verificación.
El crecimiento de la inteligencia artificial en China
El lanzamiento ocurre en un momento en que China impulsa la tecnología avanzada como eje de su desarrollo nacional.
Analistas señalan que el país avanza rápidamente en la competencia tecnológica con Estados Unidos, en una rivalidad comparada con la carrera espacial del siglo XX.
Expertos como investigadores de la University of California, Los Angeles advierten que el entusiasmo tecnológico también refleja una disputa geopolítica por liderar la IA.
Mientras tanto, el gobierno chino endurece sus reglas sobre contenido generado por IA. La Administración del Ciberespacio del país anunció sanciones contra miles de cuentas y la eliminación de cientos de miles de publicaciones sin etiquetado.
Sin embargo, el desafío sigue siendo equilibrar innovación y control.
Las restricciones pueden frenar el desarrollo, pero también impulsar soluciones más eficientes, como ocurrió con el chatbot creado por la empresa DeepSeek, que demostró que se pueden construir modelos competitivos con menos recursos.
Al mismo tiempo, acuerdos como el que permitió a OpenAI usar personajes registrados en su modelo Sora muestran que el acceso a datos legales será clave para el futuro de estas tecnologías.
La aparición de Seedance 2.0 confirma que la carrera por la inteligencia artificial no solo se libra en los laboratorios, sino también en los tribunales, los gobiernos y la industria cultural. Y apenas empieza.
Con información de CNN.















