La exportación de computadoras en México vive uno de sus mejores momentos. Durante 2025, el país registró un crecimiento de 144.8% en sus ventas al exterior, alcanzando más de 85 mil millones de dólares y colocándose como el tercer mayor exportador a nivel mundial.
Este salto no solo refleja un avance nacional, sino también un cambio global impulsado por la creciente demanda tecnológica.
Exportación de computadoras impulsa a México en el ranking global
México pasó del quinto al tercer lugar entre los principales exportadores, superando a economías como Estados Unidos y Hong Kong.
Este avance se explica en gran parte por el aumento del mercado global, especialmente por el auge de la inteligencia artificial.
La necesidad de mayor capacidad de procesamiento, el crecimiento del comercio electrónico y el uso intensivo de servicios en la nube han disparado la demanda de equipos.
En este contexto, Taiwán se posicionó como líder mundial tras crecer 117%, mientras que China redujo sus exportaciones en 6.2%. Otros países también mostraron aumentos importantes, confirmando un momento de expansión en la industria.
Un dato clave: por primera vez, las computadoras se convirtieron en el principal producto exportado de México hacia Estados Unidos.
El futuro tecnológico del país
El crecimiento no parece detenerse. En el primer bimestre del año actual, México registró exportaciones por 19,879 millones de dólares, lo que representa un aumento de 55.5% respecto al mismo periodo anterior.
Este avance también responde a la presencia de grandes fabricantes como Foxconn, Dell y HP, además de empresas locales como Lanix. A esto se suma la integración de México en cadenas globales, su cercanía con Estados Unidos y una base manufacturera sólida.
Hace apenas una década, en 2015, las exportaciones eran significativamente menores. El salto reciente muestra un cambio claro en la dinámica del sector.
En un entorno donde la tecnología evoluciona constantemente, México ha logrado posicionarse como un jugador clave. La exportación de computadoras ya no es solo un dato económico: es una señal del papel que el país está tomando en la economía digital global.