Estrenas un móvil y todo va perfecto: rápido, fluido y sin trabas. Pero conforme pasan los meses, esa magia se desvanece y aparece la temida realidad: el celular lento.
Aunque muchos piensan que es una estrategia para obligarnos a comprar un nuevo dispositivo, la verdad es mucho más simple y está relacionada con cómo funciona la tecnología… y cómo la usamos.
La memoria del celular se llena y el rendimiento baja
Con el día a día, el teléfono acumula de todo: fotos, videos, documentos, apps que descargas «por si acaso» y datos residuales que se quedan aunque borres cosas.
Cuando la memoria interna se satura, el sistema necesita más esfuerzo para organizar la información, y eso hace que todo se vuelva más lento. La buena noticia: esto se puede revertir.
Un restablecimiento de fábrica suele devolverle gran parte de su velocidad original.
Apps y actualizaciones que piden más de lo que tu celular puede dar
Mientras tu hardware sigue siendo el mismo, las apps no dejan de actualizarse.
Nuevas funciones, más animaciones, más requisitos.
El resultado: tu procesador empieza a quedarse corto y el celular ya no puede ejecutarlas con la misma agilidad.
En Android ocurre algo más: varios dispositivos dejan de recibir actualizaciones después de cierto tiempo. Y sin esas optimizaciones, el rendimiento también se resiente.
El desgaste físico también influye en que sea más lento
La batería es el primer componente que envejece.
Con el tiempo pierde capacidad, genera más calor y obliga al resto del móvil a trabajar bajo más estrés.
El calor es enemigo directo del rendimiento: hace que el procesador baje su velocidad para protegerse, lo que tú percibes como lentitud.
Aunque otros componentes se desgastan más despacio, el uso intensivo y el calor acumulado hacen que la experiencia deje de sentirse tan fluida.
¿Cómo evitar que tu celular se vuelva lento tan rápido?
Con algunos hábitos, puedes extender la vida útil de tu dispositivo y mantenerlo funcionando de forma eficiente mucho más tiempo:
-
Elimina fotos, videos, apps y archivos que no uses.
-
Restaura el móvil de fábrica cuando notes que va demasiado lento.
-
Mantén el sistema y las apps actualizadas mientras el dispositivo lo permita.
-
Evita exponerlo al calor prolongado.
-
Cuida la batería: no la dejes llegar al 0% ni cargar al 100% constantemente.
Consejos rápidos para que la batería dure más
-
Mantén su nivel entre 20% y 80%.
-
Usa cargadores originales.
-
Evita dejarlo al sol o cerca de fuentes de calor.
-
Actualiza el software para mejorar la eficiencia energética.
Con un poco de mantenimiento y buenos hábitos, puedes retrasar el envejecimiento natural de tu celular y evitar comprar uno nuevo antes de tiempo.
Tu dispositivo tiene mucho más para dar… solo necesita que lo cuides.
Con información de Infobae.















