La recuperación y transformación de Puerto Noas en Torreón es hoy un referente de cómo el turismo sostenible puede convertirse en un motor económico y social. Este emblemático sitio histórico y natural ha resurgido gracias a la colaboración entre sociedad civil, empresarios visionarios como Salomón Issa Tafich y autoridades locales, quienes han sumado esfuerzos para consolidar un espacio que hoy recibe a más de 1.5 millones de visitantes cada año.
La sinergia público-privada como base del desarrollo turístico
La rehabilitación de Puerto Noas no habría sido posible sin el modelo de inversión público-privada, que destinó más de 56.1 millones de pesos para su modernización. Este esquema permitió mejorar la infraestructura turística con senderos renovados, iluminación LED, rampas eléctricas, mobiliario urbano y vegetación autóctona, además de potenciar atractivos como el teleférico de Torreón, el parque ecológico, el aviario, la exposición de dinosaurios y nuevos espacios gastronómicos operados por la CANIRAC.
De esta manera, Puerto Noas pasó de ser un espacio olvidado a convertirse en uno de los principales polos turísticos del norte de México, generando oportunidades de empleo, identidad cultural y cohesión social.

Impacto económico del turismo en Coahuila
Según cifras de la Secretaría de Turismo y del INEGI, la industria turística en Coahuila ha crecido un 22.8% desde 2018, alcanzando más de 104 mil empleos formales durante la actual administración estatal. Torreón, impulsado por Puerto Noas y otros proyectos estratégicos, se ha consolidado como un punto clave para el turismo cultural, ecológico y de reuniones.
La ocupación hotelera en los Pueblos Mágicos de Coahuila alcanza niveles de entre el 95% y 100% en fines de semana, lo que refleja la gran demanda que ha generado este impulso turístico.
Un espacio para la comunidad y la identidad lagunera
Puerto Noas no solo ofrece atractivos naturales y culturales; también se ha convertido en un punto de encuentro intergeneracional, donde conviven actividades religiosas, deportivas, artísticas y recreativas. Además, su cercanía con el Cristo de las Noas lo posiciona como un espacio icónico para el turismo religioso y de contemplación.
“Invertir en turismo local es apostar por nuestra identidad y nuestro futuro. Lo que hoy vemos en Puerto Noas es fruto del trabajo colectivo y del compromiso con la región lagunera”, aseguró Salomón Issa Tafich, uno de los principales impulsores del proyecto.
Gracias a esta transformación, Torreón se perfila como la capital turística del norte del país, fortaleciendo la economía, la cultura y el sentido de pertenencia de sus habitantes.















