China tiene una nueva misión espacial que está despertando curiosidad en todo el mundo, se trata de la sonda Tianwen 2.
Sonda que este 1 de octubre cumplió 125 días en el espacio y, según la Agencia Espacial China (CNSA), se encuentra en perfecto estado.
Sin embargo, lo que más ha llamado la atención no es su desempeño, sino el misterio que la rodea: nadie ha visto una imagen completa de la nave desde su lanzamiento.
La Tianwen 2 despegó el pasado 28 de mayo desde el Centro de Lanzamiento de Xichang a bordo de un cohete CZ-3B. Es la segunda misión interplanetaria china y la cuarta en la historia dedicada a traer muestras de un asteroide, después de las japonesas Hayabusa y Hayabusa 2, y la estadounidense OSIRIS-REx.
Durante meses, la CNSA solo compartió imágenes parciales de la nave, como uno de sus paneles solares o fotos de la Tierra y la Luna tomadas a millones de kilómetros de distancia.
Imágenes de Tianwen 2, la sonda secreta
No fue sino hasta el 1 de octubre que se publicó una nueva fotografía donde por fin se aprecia una parte de la sonda, su cápsula blanca de recolección de muestras y una bandera china flotando en el espacio.
El secreto podría deberse a la tecnología que usa la Tianwen 2 para aterrizar en el asteroide Kamo’oalewa, su primer destino.
Algunas teorías apuntan a que su brazo robótico o sistema de acoplamiento podrían estar relacionados con proyectos espaciales de uso dual, tanto civil como militar.
Lo que sí se sabe es que la cápsula de retorno será la primera diseñada para traer muestras desde un cuerpo más allá de la Luna.
Su estructura difiere de las usadas por las misiones lunares chinas y se prepara para una reentrada directa a la atmósfera terrestre en 2027, cuando entregará las muestras en Mongolia Interior.
Actualmente, la sonda se encuentra a 43 millones de kilómetros de la Tierra, rumbo al asteroide 469219 Kamo’oalewa (2016 HO3), al que llegará en 2026.
Después, continuará su viaje hasta el cometa-asteroide 311P/Elst-Pizarro, previsto para 2035.
Mientras tanto, el mundo sigue atento a la misión más enigmática del programa espacial chino, una aventura que combina tecnología, exploración y un toque de misterio cósmico.















