Durante mucho tiempo, las inversiones parecían un terreno exclusivo para especialistas o quienes operaban en la Bolsa Mexicana de Valores. Hoy, esa idea empieza a cambiar. Con el lanzamiento de su fondo AZTECA1, Banco Azteca busca que el ahorro deje de estar estático y se convierta en una herramienta de crecimiento real para millones de personas.
La propuesta forma parte de una estrategia para eliminar las barreras que durante años alejaron a gran parte de la población del mundo financiero.
Inversiones simples y accesibles
El nuevo fondo apuesta por la simplicidad como principal ventaja.
A diferencia de otros productos financieros con requisitos complejos o montos elevados, este permite empezar desde un peso.
La iniciativa responde a la idea de que la inclusión financiera no solo consiste en tener una cuenta bancaria, sino en comprender que el dinero puede generar valor con el tiempo.
En ese sentido, Tonatiuh Rodríguez, director general del banco y de Azteca Servicios Financieros, ha explicado que el objetivo es movilizar recursos que hoy permanecen sin rendimiento y colocarlos en un portafolio regulado de bajo riesgo.
Con este esquema, la institución busca canalizar hasta 5 mil millones de pesos hacia un sector que ha crecido de forma notable en los últimos años, pero que aún enfrenta dificultades para acceder a opciones claras y sencillas.
Tecnología financiera al alcance de todos
Uno de los pilares del proyecto es la digitalización.
El fondo puede activarse en pocos pasos desde la aplicación móvil, reduciendo el proceso a solo tres clics y eliminando la complejidad que antes rodeaba a los productos financieros.
Con esta estrategia, Banco Azteca pretende que invertir sea tan cotidiano como pagar un servicio o recibir una transferencia.
La meta es impulsar un modelo donde la tecnología acerque las finanzas a la vida diaria y convierta la libertad financiera en una posibilidad real para más personas.














