Patrimonio: Agua y Fuego abrió sus puertas en el Museo Universitario de Ciencias y Arte (MUCA) de la UNAM como una poderosa invitación a redescubrir la memoria geográfica de la Ciudad de México.
La exposición fotográfica del documentalista Santiago Arau, impulsada por Banco Azteca, explora el origen lacustre y volcánico del Valle de México en el marco de los 700 años de la fundación de Tenochtitlán.
Esencia territorial de la CDMX
A través de impactantes imágenes, la muestra se divide en dos grandes ejes: el primero documenta la red hídrica, tanto sobreviviente como desaparecida, de lagos históricos como Texcoco, Xochimilco y Chalco; el segundo dirige la mirada hacia los sistemas montañosos y volcanes que rodean la capital.
El proyecto busca recordar que la actual metrópoli fue construida sobre una compleja cuenca natural cuya memoria sigue presente, aunque muchas veces olvidada.
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, destacó que esta exposición permite a los habitantes reflexionar sobre el territorio que ocupan y comprender mejor su historia geológica.
Cultura, identidad y futuro en Patrimonio: Agua y Fuego
Banco Azteca reafirmó con esta colaboración su compromiso con la democratización cultural, subrayando que el acceso al arte fortalece identidad, libertad y desarrollo social.
Santiago Arau señaló además la importancia del respaldo institucional y privado para hacer posible proyectos de gran escala que promuevan la reflexión colectiva.
Más que una exposición fotográfica, Patrimonio: Agua y Fuego funciona como un puente entre pasado, presente y futuro, invitando a los capitalinos a reconectar con sus raíces naturales y culturales.



















