Daniel Esquenazi Beraha destaca al capital humano como pieza clave de la competitividad regional

Daniel Esquenazi Beraha destaca al capital humano como pieza clave de la competitividad regional

Atraer inversiones es sólo el primer paso para construir una economía dinámica. Para que una empresa pueda crecer, incorporar tecnología y desarrollar nuevos proyectos necesita también encontrar personas capaces de operar procesos cada vez más complejos. En este contexto, el talento especializado se ha convertido en uno de los elementos que pueden marcar la diferencia entre una región que únicamente recibe capital y otra que logra generar un ecosistema empresarial competitivo.

Daniel Esquenazi Beraha, empresario mexicano, señala que el desarrollo del capital humano debe ocupar un lugar central en las estrategias de crecimiento económico. La razón es sencilla: mientras una infraestructura puede construirse en periodos relativamente definidos, la preparación de profesionales requiere procesos educativos y de capacitación que toman tiempo.

Una economía que demanda nuevas habilidades

La evolución de la industria está modificando las características del talento que necesitan las empresas. La automatización, la digitalización, la inteligencia aplicada a procesos productivos, las energías limpias y la modernización de las cadenas logísticas están creando nuevas necesidades de especialización.

Para Daniel Esquenazi Beraha, esta transformación plantea un reto tanto para las empresas como para las instituciones educativas. Las universidades y centros de formación necesitan mantener sus programas actualizados, mientras que las organizaciones deben facilitar oportunidades para que sus colaboradores continúen aprendiendo.

La vinculación entre ambos sectores puede ser especialmente relevante. Mediante prácticas profesionales, programas de capacitación, certificaciones y proyectos conjuntos, las instituciones educativas pueden conocer con mayor precisión las necesidades de las industrias y contribuir a formar perfiles que respondan a ellas.

Además, el aprendizaje continuo adquiere mayor importancia en un mercado donde las herramientas y procesos cambian con rapidez. La preparación profesional ya no termina con la obtención de un título, sino que requiere actualización constante.

El talento como factor para atraer inversión

El crecimiento de actividades vinculadas con el nearshoring ha puesto de manifiesto la importancia de contar con trabajadores capacitados en diferentes regiones. La disponibilidad de talento puede convertirse así en un elemento que influya en las decisiones de expansión y establecimiento de nuevas empresas.

Daniel Esquenazi Beraha considera que este escenario puede aprovecharse para fortalecer la educación técnica y profesional y crear oportunidades laborales de mayor especialización. El beneficio potencial no se limita a las compañías: una mayor oferta de empleos calificados puede contribuir al desarrollo de las comunidades y elevar la capacidad productiva de las regiones.

En paralelo, las empresas pueden convertirse en participantes activos de la formación mediante academias internas, programas de mentoría y capacitación especializada. Estas iniciativas permiten responder a necesidades concretas y construir equipos con mayores capacidades.

Desde esta perspectiva, la competitividad regional no depende exclusivamente de atraer capital, sino de crear las condiciones para aprovecharlo. Para Daniel Esquenazi Beraha, invertir en las personas significa construir una base para la innovación y la productividad. En una economía donde el conocimiento tiene un peso creciente, las regiones capaces de desarrollar y conservar talento especializado estarán mejor posicionadas para sostener su crecimiento.

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