En 2016, el biólogo japonés Yoshinori Ohsumi recibió el Premio Nobel de Medicina por descubrir y explicar uno de los procesos más sorprendentes de nuestro organismo: la autofagia, también conocida como el “reciclaje celular”.
¿De qué se trata este fascinante proceso?
Básicamente, es un mecanismo natural mediante el cual nuestras células eliminan y reutilizan sus partes dañadas o innecesarias para dar paso a otras nuevas.
Ohsumi lo describió con claridad: “Cuando el cuerpo no recibe comida, empieza a alimentarse de las células muertas y enfermas”.
El científico comenzó sus estudios en los años 90 utilizando levadura de pan.
Identificó los genes y mecanismos que regulan la autofagia y comprobó que eran muy similares a los de las células humanas.
Su hallazgo confirmó que este proceso es fundamental para múltiples funciones fisiológicas, desde mantener el equilibrio energético hasta prevenir enfermedades.
La autofagia se activa de manera especial durante el ayuno, el ejercicio o el estrés celular.
Es como un botón interno de limpieza que permite regenerar tejidos, mantener el cuerpo en equilibrio y hasta favorecer la longevidad.
De ahí que prácticas como el ayuno intermitente hayan despertado tanto interés en los últimos años, ya que aprovechan este proceso natural para mejorar la salud.
En resumen, gracias a las investigaciones de Yoshinori Ohsumi hoy sabemos que, cuando dejamos de comer por un tiempo, el cuerpo aprovecha para hacer un “mantenimiento interno”, eliminando lo viejo y dando paso a lo nuevo.
Una razón más para entender por qué la ciencia del Nobel japonés sigue inspirando a médicos, nutricionistas y curiosos de todo el mundo.
Con información de Mens health.














