La recuperación de bosques degradados está encontrando nuevos aliados tecnológicos en Brasil. Los drones con inteligencia artificial ya participan en proyectos que combinan análisis ambiental, semillas nativas y vuelos planificados para acelerar determinadas etapas de la restauración ecológica.
La tecnología resulta especialmente útil en terrenos extensos o difíciles de recorrer. Antes de sembrar, los sistemas pueden estudiar imágenes aéreas y datos del suelo para identificar áreas degradadas, vegetación invasora y sitios adecuados para determinadas especies.
Drones con inteligencia artificial apoyan la restauración
Uno de los proyectos documentados se desarrolla en Brasilândia, Mato Grosso do Sul. La empresa MORFO y Suzano trabajan en un piloto para restaurar 19 hectáreas de Áreas de Preservación Permanente dentro del Cerrado.
La iniciativa utiliza drones para dispersar semillas y cápsulas biodegradables. Además, incorpora herramientas de diagnóstico que ayudan a adaptar las decisiones de restauración a las características particulares del terreno.
La primera campaña incluyó más de 40 especies nativas de árboles, además de especies de cobertura. El monitoreo continuó durante 2026 para evaluar los resultados y ajustar la estrategia frente a plantas invasoras.
Mira también: VORTEX-S prepara el futuro de los viajes espaciales
Tecnología que complementa el trabajo humano
Los drones también permiten intervenir lugares donde trasladar trabajadores, herramientas y plántulas resulta complicado. En otro proyecto de Río de Janeiro, un dron podía dispersar hasta 180 cápsulas de semillas por minuto.
Sin embargo, la tecnología no sustituye el seguimiento ambiental. Asimismo, los especialistas necesitan comprobar germinación, supervivencia, control de invasoras y recuperación de las funciones ecológicas.
La experiencia brasileña muestra precisamente ese desafío. El proyecto de Brasilândia modificó su segunda campaña tras detectar problemas con especies invasoras. La restauración requiere adaptar continuamente la tecnología a las condiciones reales del ecosistema.



















