Este nuevo dispositivo emplea una tecnología denominada espectroscopia Raman que permite identificar ciertos patrones de moléculas con gran precisión.
Se trata de un análisis químico que proporciona información detallada sobre una sustancia mediante el uso de la luz (una amplia gama de longitudes de onda láser) que interactúa con sus enlaces químicos.
Pruebas como esta se han utilizado en otros diagnósticos rápidos como un dispositivo parecido al alcoholímetro que detectaba la Covid-19 en cinco minutos sin ser tan invasivo como una PCR.
Chip
El núcleo del invento es un diminuto chip con una innovadora superficie nanoestructurada en la que se analiza la sangre. Esta “metasuperficie” del chip mejora las señales eléctricas y magnéticas durante el análisis de espectroscopia Raman, lo que permite que los biomarcadores del ataque cardíaco sean visibles en segundos, incluso en concentraciones ultrabajas.
Para fabricar el chip, primero se coloca una sola capa de perlas de poliestireno en un patrón hexagonal sobre un sustrato de cuarzo. Se depositan capas delgadas alternas de oro y sílice en la parte superior, llenando los espacios entre las perlas antes de retirarlas, dejando pilas de metaátomos de oro y sílice en forma de pirámides de tamaño nanométrico.
Los investigadores defienden que su herramienta es lo suficientemente sensible como para señalar biomarcadores de un ataque cardíaco que podrían pasar desapercibidos en las pruebas actuales o que no se detectarían hasta mucho más tarde de producirse el ataque.
Los problemas cardíacos no son los únicos que pueden detectarse con esta tecnología, según la JHU, este dispositivo también podría adaptarse para detectar enfermedades tan graves como el cáncer y las enfermedades infecciosas. “Existe un potencial comercial enorme”, afirma Barman. “No hay nada que limite esta tecnología de plataforma”.
Resultados en minutos
De todas las pruebas a las que se puede someter a un paciente, los electrocardiogramas son frecuentes; medir la actividad eléctrica del corazón, lleva alrededor de cinco minutos. Después los tiempos se dilatan más al analizar la sangre para determinar las características del ataque cardíaco. Entonces, el trabajo del laboratorio puede llevar al menos una hora y a menudo debe repetirse.
Este tiempo se reduciría con la nueva prueba, el análisis de sangre creado por el equipo proporciona resultados en solo cinco o siete minutos. Los investigadores aseguran que es más preciso y asequible que las pruebas actuales de las que disponen los sanitarios.
Fuente: elespanol.com















