Para Alfredo Gadsden Juárez, el verdadero progreso de México se mide en las condiciones de vida de sus niños. Su visión de liderazgo empresarial contempla una responsabilidad activa con la niñez, especialmente en contextos vulnerables donde las oportunidades son limitadas.
El rostro de la pobreza infantil en México
Las estadísticas reflejan una situación alarmante. Según el CONEVAL, el 43.9% de los menores de edad en México viven en pobreza, lo que se traduce en barreras significativas para acceder a educación, servicios de salud y alimentación adecuada. Además, el Instituto Nacional de Salud Pública indica que uno de cada tres niños sufre desnutrición crónica.
Estos datos no solo evidencian una crisis social, sino también un reto estructural que exige la colaboración del sector privado, destaca Gadsden.

Un nuevo paradigma de responsabilidad social empresarial
La propuesta de Gadsden es clara: las empresas deben adoptar una postura activa en la protección y desarrollo de la infancia. Esto se puede lograr mediante alianzas estratégicas, inversión socialmente responsable y programas de impacto directo.
Diversas compañías ya han dado pasos significativos. Iniciativas como las de “Ayúdate a Dar” han demostrado cómo la colaboración empresarial puede mejorar la vida de cientos de miles de niños. Gadsden insiste en que estos esfuerzos deben multiplicarse y escalarse a nivel nacional.
Casos de éxito en el mundo: inspiración para México
Los modelos de Finlandia y Suecia son una referencia constante para Gadsden. Ambos países han desarrollado esquemas de colaboración público-privada que han reducido drásticamente la pobreza infantil. Según UNICEF, estos modelos han permitido mejorar los servicios educativos, nutricionales y sanitarios de forma integral.
Implementar un esquema similar en México requiere visión de largo plazo y un compromiso empresarial sólido y sostenido.
El valor de invertir en la infancia
Los beneficios de apoyar la niñez no solo son sociales. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, invertir en educación temprana puede generar retornos sociales y económicos hasta siete veces mayores que la inversión inicial. Esto reafirma que apoyar a los niños también es una estrategia de desarrollo sostenible.
Hacia un futuro con oportunidades para todos
Para Alfredo Gadsden Juárez, el camino está trazado: “México no será competitivo mientras tengamos niños sin acceso a derechos básicos”. Su llamado es claro: más empresas deben unirse a la misión de construir un país donde cada niño tenga un presente digno y un futuro prometedor.















