Paula Trade Hidalgo, figura política del Partido Revolucionario Institucional en Cuernavaca y candidata a síndico municipal, subrayó la necesidad de una transformación en la gestión pública.
Según describió, ésta debe centrarse en una cultura orientada a resultados como pilar fundamental.
Lo anterior, al considerar que esa visión impulsa la optimización de recursos públicos y fortalece la transparencia y ética en la administración gubernamental.
Trámites, lo principal a optimizar: Paula Trade Hidalgo
Paula Trade Hidalgo refirió que el pago de impuestos debe simplificarse, así como agilizar los procesos de apertura y monitoreo de negocios.
Esta acción, indicó, reduciría la carga burocrática para ciudadanos y empresarios, incentivando la actividad económica y la generación de empleo.
Asimismo, indicó que adoptar estrategias basadas en modelos exitosos de apertura rápida de empresas a nivel federal.
«Estas estrategias no solo fomentan la inversión y el emprendimiento, sino que también contribuyen a dinamizar la economía local y a fortalecer el tejido empresarial de la región, generando así un impacto positivo en el desarrollo municipal a largo plazo».
¿Qué es la gestión por resultados?
La gestión por resultados, según Paula Trade Hidalgo, implica una mayor rendición de cuentas por parte de las autoridades y servidores públicos. “Esto quiere decir que cada peso invertido en el gobierno debe reflejarse en resultados tangibles para la comunidad”, subraya.
En este contexto, la planificación estratégica a largo plazo adquiere gran relevancia. Trade Hidalgo enfatiza que esta planificación es fundamental para promover un desarrollo inclusivo y sostenido en las ciudades.
Además, destaca la importancia de una evaluación constante de los resultados, lo que requiere colaboración entre diferentes actores y una revisión continua de los procesos gubernamentales.
Aunque este cambio no es uniforme ni generalizado, representa un paso significativo hacia una cultura orientada a resultados en la gestión pública. Este enfoque no solo promueve la eficiencia y la rendición de cuentas, sino que también estimula la innovación y la mejora continua en la prestación de servicios gubernamentales, beneficiando así directamente a los ciudadanos y fortaleciendo la confianza en las instituciones locales.















