El hidrógeno verde dejó de ser una idea futurista para convertirse en una realidad en Colombia.
Tras tres años de investigación, la Universidad de Antioquia (UdeA) presentó los resultados del proyecto Hidrógeno Verde: Energía del Mañana, una iniciativa pionera que combina ciencia, tecnología y apropiación social para impulsar la transición energética del país.
El proyecto desarrolló prototipos funcionales como estufas domésticas y bicicletas asistidas, además de avances en generación, almacenamiento y uso residencial del hidrógeno. Todo con un objetivo claro: demostrar que esta fuente de energía limpia puede integrarse a la vida cotidiana y transformar hogares, industrias y ciudades.
Hidrógeno verde: ciencia, tecnología y transición energética
La iniciativa contó con una inversión de 12 500 millones de pesos, financiados principalmente por el Sistema General de Regalías, y fue liderada por la Alianza HidroGen, integrada por la UdeA, la Gobernación de Antioquia, universidades y entidades del sector energético. Desde su creación en 2023, la alianza busca posicionar al hidrógeno verde como una alternativa estratégica para reducir emisiones y diversificar la matriz energética nacional.
De acuerdo con la Ley 2099 de 2021, el hidrógeno verde se produce a partir de fuentes renovables como la solar o la eólica y se obtiene del agua, lo que lo convierte en un vector energético clave para la industria, el transporte y la generación eléctrica. Para el líder del proyecto, Félix Echeverría, el reto no era solo investigar, sino crear infraestructura real y lograr la aceptación social de esta tecnología.
Entre los avances más destacados está la fabricación de celdas solares flexibles y ultraligeras, capaces de alimentar sistemas de electrólisis.
También se lograron sistemas escalables que producen hasta 8.5 kilos diarios de hidrógeno, así como innovaciones en almacenamiento con materiales más seguros y eficientes.
Prototipos, educación y el camino a la implementación
Uno de los ejes centrales fue sacar la ciencia del laboratorio.
La bicicleta asistida y la estufa de hidrógeno son ejemplos tangibles de cómo esta tecnología puede usarse en el día a día.
Detrás de estos desarrollos se implementaron sistemas de seguridad y monitoreo para garantizar su funcionamiento.
El proyecto también apostó fuerte por la educación y la apropiación social del conocimiento, impactando a más de 15 000 estudiantes en 23 departamentos, con talleres, ferias, cursos virtuales y materiales didácticos.
La idea, explican los investigadores, es que el cambio energético también se construya desde la ciudadanía.
Además, se creó infraestructura clave como el HomeLab, estaciones móviles de repostaje, laboratorios de gestión energética y una estación solar, que dejan capacidad instalada para futuros desarrollos. En total, se construyeron más de una decena de prototipos y se fortalecieron alianzas que hoy impulsan el Hub de Hidrógeno en Medellín.
El siguiente paso será llevar estos avances al mercado y a las empresas.
Con información de Universidad de Antioquia














