Con un espejo de 8.4 metros y una cámara de 3,200 megapíxeles, el Observatorio Vera C. Rubin, ubicado en Chile, ha captado su primera imagen astronómica. Es el telescopio de mayor sensibilidad de campo amplio jamás construido y su misión es clara: revelar lo invisible del Universo con datos sin precedentes.
Cada tres días observará todo el cielo visible desde el hemisferio sur, recolectando más de 20 terabytes por noche y generando alertas sobre eventos astronómicos en tiempo real. Se espera que capture hasta 10 millones de alertas cada noche, incluyendo supernovas, asteroides, estrellas variables y fenómenos aún desconocidos.
La cámara es tan potente que una sola imagen contiene más píxeles que los que nuestros ojos podrían distinguir, para poder verla necesitariamos 400 televisores Ultra HD 4K, por lo que el equipo ha creado herramientas digitales para explorar las imágenes, hacer zoom y analizar objetos con precisión nunca antes vista.
Telescopio
Este telescopio no sólo es una hazaña tecnológica, sino una oportunidad histórica para responder preguntas fundamentales de la humanidad. Por primera vez, tendremos un mapa profundo y dinámico del Universo, construido imagen a imagen, noche tras noche, durante una década de exploración continua.
Cuatro grandes misterios que el Vera Rubin ayudará a resolver
Primero, buscará esclarecer la naturaleza de la materia oscura, esa sustancia invisible que constituye la mayor parte del universo y que la mismísima Vera Rubin ayudó a descubrir. Se espera que podamos mapear su distribución mediante el análisis del movimiento de galaxias y cúmulos estelares lejanos.
Segundo, explorará la energía oscura, una fuerza desconocida que acelera la expansión del Universo, pues al observar miles de millones de galaxias, podrá medir con precisión cómo cambia esa expansión con el tiempo y poner a prueba nuestras teorías cosmológicas actuales.
Fuente: meteored.mx















