Mientras muchos no pueden soltar el teléfono, la Generación Z está haciendo lo contrario: dejarlo a un lado. Cada vez más jóvenes están volviendo a usar gadgets retro como teléfonos plegables, cámaras digitales o reproductores de CD, buscando un respiro del bombardeo constante de notificaciones y algoritmos.
Según el Wall Street Journal, el 80% de los jóvenes considera que dependemos demasiado de las pantallas.
Frente a esto, los dispositivos antiguos se convierten en aliados: no exigen estar “en línea” todo el tiempo y permiten disfrutar la tecnología con un ritmo más lento y consciente.
El fenómeno no responde solo a la nostalgia.
Para muchos, es una forma de recuperar el control sobre su tiempo y su atención, una elección deliberada de autonomía frente a la hiperconexión.
Escuchar música en CD o tomar fotos sin compartirlas de inmediato son pequeños actos de rebeldía digital.
Las marcas ya han notado esta tendencia: teléfonos plegables modernizados, cámaras instantáneas y reproductores portátiles están ganando popularidad entre los menores de 25 años.
Lo retro ya no es solo estético, sino una declaración: usar tecnología que no te controla.
En un mundo que corre a la velocidad de los “likes”, la Gen Z está demostrando que desconectarse también puede ser una forma de avanzar.
Con información de Merca 2.0















