Un nuevo misterio llega desde las profundidades del espacio. El objeto interestelar 3I/ATLAS ha sorprendido a los astrónomos con características que no encajan con nada que hayamos visto antes en cometas o asteroides.
Sus características son tan únicas que han despertando incluso la hipótesis de que podría tratarse de un objeto de origen tecnológico.
El estudio más reciente revela que 3I/ATLAS exhibe un patrón de polarización de la luz totalmente inédito.
Su comportamiento es tan extraño que no se asemeja ni a los cometas del sistema solar ni al también famoso visitante interestelar 2I/Borisov.
La combinación de polarización negativa extrema y un ángulo de inversión muy bajo lo convierten en el primer objeto conocido con estas propiedades únicas.
Pero eso no es todo. 3I/ATLAS presenta varias anomalías que lo hacen aún más enigmático:
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Su trayectoria está alineada con el plano de los planetas casi de forma perfecta, algo con una probabilidad de apenas 1 entre 500.
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Su núcleo podría tener hasta 46 kilómetros de diámetro.
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En lugar de mostrar una cola apuntando en dirección contraria al Sol, exhibe una “anticola” dirigida hacia él, algo nunca visto en cometas.
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La composición de su pluma de gas incluye dióxido de carbono en un 87%, trazas de monóxido de carbono, agua, cianuro y hasta níquel sin hierro, un material que en la Tierra se asocia a procesos industriales.
El próximo 3 de octubre, la cámara HiRISE del orbitador Mars Reconnaissance tendrá la oportunidad de observar de cerca al 3I/ATLAS, lo que permitirá definir con mayor precisión su tamaño y naturaleza.
Por ahora, los científicos mantienen la mente abierta: ¿es un cometa con propiedades nunca antes vistas o un visitante de tecnología desconocida? La respuesta podría estar a solo unos meses de distancia.
Con información de El Confidencial.















