¿Imaginas ir a tu cita de depilación y que te graben con unas gafas Ray-Ban Meta?
Lo que debía ser una cita rutinaria de belleza terminó en un episodio de ansiedad y dudas para la influencer Aniessa Navarro.
Durante una depilación en un centro de estética en Manhattan, notó que la empleada portaba unas gafas Ray-Ban Meta, los polémicos lentes inteligentes con cámara integrada que han estado en el centro de múltiples controversias.
Aunque la trabajadora aseguró que los lentes estaban apagados y que incluso eran recetados, Navarro confesó que no pudo relajarse en ningún momento.
“No dejaba de pensar en ello”, relató en un video de TikTok que rápidamente se viralizó.
La incomodidad fue tal, que la joven terminó buscando asesoramiento legal y exigiendo al establecimiento una respuesta clara.
La empresa, en declaraciones al Washington Post, garantizó que las gafas no estaban activas.
El caso de depilación no es un caso aislado
Los lentes Ray-Ban Meta, valorados en alrededor de 350 dólares, ya han generado tensiones en otros escenarios.
Testigos en bares y clubes nocturnos han reportado discusiones por su uso, e incluso trabajadores han llegado a negar la entrada a clientes por portar el accesorio.
La expansión de estos dispositivos plantea un dilema ético:
¿Cómo equilibrar el avance tecnológico con el derecho a la intimidad?
Cada vez más accesibles y discretos, las Ray-Ban Meta son vistas por algunos como un gadget futurista y por otros como una amenaza directa a la privacidad cotidiana.
¿Qué son las Ray-Ban Meta?
Se trata de unas gafas inteligentes creadas en conjunto por Ray-Ban y Meta.
A simple vista parecen unos lentes clásicos, pero en sus patillas esconden cámaras, micrófonos, altavoces y conectividad Bluetooth.
Con ellas se pueden grabar videos, tomar fotos, escuchar música y hasta contestar llamadas, todo sin usar el celular.
Su diseño discreto es parte del origen de la polémica: muchas personas pueden no notar que están siendo grabadas.
Un detalle que, como en el caso de Navarro, convierte un accesorio “cool” en una posible invasión de privacidad.
Con información de infobae.















