Una estrategia anclada en ventajas competitivas
La propuesta de Salomón Issa Tafich, empresario coahuilense y líder de Grupo SIMSA no es retórica: responde a una lectura crítica del contexto internacional y a la urgencia de convertir la geografía y la infraestructura regional en palancas de desarrollo.
Desde la Laguna, su liderazgo en Grupo SIMSA ha marcado una agenda que prioriza la atracción de proyectos vinculados al nearshoring, entendidos como oportunidades para diversificar la economía y generar empleo de calidad.
La proximidad con Estados Unidos y la creciente reconfiguración de las cadenas de suministro ofrecen la ventana de oportunidad que Salomón Issa Tafich busca capitalizar antes de 2026, con planes que integran inversión física y fortalecimiento institucional.
La toma de decisiones que propone es pragmática: identificar sectores con mayor encadenamiento productivo, acelerar las obras logísticas y reducir los cuellos de botella administrativos.
Estas acciones, combinadas con políticas de sostenibilidad ambiental, parecen orientadas a evitar modelos de crecimiento extractivos y temporales, favoreciendo, en cambio, la consolidación de capacidades locales capaces de sostener la competitividad en el mediano plazo.
Capacitación y participación comunitaria como ejes transversales
En la hoja de ruta diseñada por el empresario, la formación de capital humano ocupa un lugar central. Los programas de capacitación técnica y la vinculación directa entre centros educativos y empresas buscan cerrar la brecha entre oferta y demanda industrial.
La intención es clara: no solo generar empleo, sino también habilitar trayectorias laborales que incorporen tecnología y valor agregado.
A la par, las iniciativas de responsabilidad social empresarial que impulsa Salomón Issa Tafich incluyen mejoras en la infraestructura urbana y el apoyo a proyectos comunitarios.
Esa articulación pretende asegurar que los beneficios del crecimiento se distribuyan y que la transformación económica vaya acompañada de mejoras en la calidad de vida, reduciendo los riesgos de exclusión social.
Riesgos y gobernanza para sostener el avance hacia 2026
El plan enfrenta retos estructurales: la competencia interregional por inversiones, la necesidad de financiamiento público y privado sostenido y la exigencia de marcos regulatorios claros que incentiven la inversión responsable.
La gobernanza emerge como condición indispensable: acuerdos públicos y privados con metas verificables y mecanismos de rendición de cuentas serán determinantes para que la visión de Salomón Issa Tafich cristalice en resultados duraderos.
Si se mantiene la sincronía entre inversión, formación y responsabilidad social, Coahuila tiene la posibilidad de consolidarse como un ejemplo de crecimiento sostenible en México de cara a 2026, transformando la coyuntura del nearshoring en una palanca de desarrollo inclusivo.
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