El Polestar 4 busca diferenciarse dentro del creciente segmento de los SUV eléctricos mediante una combinación de diseño minimalista, elevada autonomía y una solución poco convencional: eliminar completamente la ventana trasera.
En lugar del cristal tradicional, el vehículo utiliza una cámara instalada en el techo que transmite imágenes en tiempo real hacia un espejo digital. Esta tecnología ofrece una visión más amplia y evita que pasajeros, reposacabezas o equipaje bloqueen la vista posterior.
Su propuesta lo convierte en una alternativa al Tesla Model Y para quienes buscan un automóvil eléctrico con una apariencia más futurista. Sin embargo, la ausencia de una ventana trasera puede requerir un periodo de adaptación para algunos conductores.
Una cámara sustituye al espejo convencional
Eliminar la ventana permitió extender el techo panorámico sobre los asientos posteriores y mejorar el espacio para la cabeza. El resultado es un interior luminoso, acompañado por materiales de apariencia premium y un diseño escandinavo con pocos controles físicos.
El centro del tablero incorpora una pantalla horizontal de 15.4 pulgadas desde la cual se controlan la navegación, el entretenimiento, la climatización y distintas funciones del vehículo. También dispone de instrumentación digital y sistemas de asistencia a la conducción.
La versión con un solo motor puede ofrecer hasta 620 kilómetros de autonomía bajo el ciclo WLTP. Su batería admite una potencia de carga rápida de hasta 200 kW, suficiente para recuperar gran parte de la energía durante una parada en carretera.
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Potencia eléctrica con dos configuraciones
El Polestar 4 está disponible con una versión de tracción trasera y otra con dos motores y tracción integral. La configuración más potente alcanza 544 caballos y puede acelerar de cero a 100 kilómetros por hora en menos de cuatro segundos.
Además de sus prestaciones, la marca utiliza materiales reciclados y busca facilitar su separación al final de la vida útil del vehículo. Este planteamiento pretende reducir el impacto ambiental sin abandonar el lujo ni el desempeño.
En España, la marca promociona actualmente la versión de acceso desde 49 mil 900 euros bajo condiciones específicas. El Polestar 4 demuestra que el futuro del automóvil eléctrico no dependerá únicamente de la autonomía, sino también de nuevas formas de diseñar la visibilidad, el espacio y la relación entre el conductor y la tecnología.

















