Brain rot digital: el desgaste invisible que afecta la memoria y la concentración en la Generación Z

Brain rot digital: el desgaste invisible que afecta la memoria y la concentración en la Generación Z
Brain rot digital: el desgaste invisible que afecta la memoria y la concentración en la Generación Z

Despiertan cansados, les cuesta concentrarse y olvidan lo que acaban de leer, incluso después de pasar el día en casa. Este cansancio mental, cada vez más común entre jóvenes de la Generación Z, tiene un nombre que gana fuerza: brain rot digital, un deterioro cognitivo asociado al uso constante de pantallas.

El fenómeno refleja un conflicto silencioso entre la hiperconexión y el bienestar emocional.

Aunque las redes sociales forman parte de su vida diaria, muchos jóvenes comienzan a cuestionar hasta dónde llega el beneficio y dónde empieza el desgaste.

Qué es el brain rot y por qué preocupa

El término brain rot se usa para describir la sensación de saturación mental provocada por la exposición continua a videos, imágenes y notificaciones.

De acuerdo con National Geographic, un joven promedio de la Generación Z en Estados Unidos pasa más de seis horas diarias en plataformas como TikTok, YouTube o Instagram.

A esto se suma el doomscrolling, el consumo compulsivo de contenido negativo o irrelevante que intensifica la fatiga mental.

Lejos de ser solo una percepción, este exceso de estímulos está vinculado a problemas reales de atención y memoria, especialmente en cerebros que aún están en desarrollo.

Lo que dice la ciencia sobre el Brain rot digital y la saturación digital

Un informe de Pew Research (2024) indica que los adultos de entre 18 y 29 años son los más dependientes del teléfono inteligente.

Además, una revisión de la American Psychological Association, que analizó 71 estudios, encontró una relación directa entre el consumo excesivo de videos cortos y el deterioro de funciones cognitivas.

El neurocientífico Earl Miller, del MIT, explica que el cerebro humano no está diseñado para procesar tal volumen de información de forma constante. Por su parte, Amanda Elton, de la Universidad de Florida, señala que este fenómeno se asemeja más a un envejecimiento cerebral acelerado que a una lesión puntual.

Pausas digitales y nuevas formas de reconectar

Ante este panorama, el detox digital comienza a ganar terreno.

Un estudio publicado en Behavioral Sciences mostró que jóvenes que se alejaron de las redes durante dos semanas experimentaron mayor claridad mental, menos estrés y mejor productividad.

Los especialistas coinciden en que reducir la multitarea digital, fomentar la interacción social fuera de las pantallas y retomar actividades como la lectura, la música o los juegos de mesa ayuda a fortalecer la atención y la memoria.

El psiquiatra Gary Small recomienda entrenar la mente con hábitos que estimulen el pensamiento y la concentración.

Un cambio silencioso en la Generación Z

Cada vez más jóvenes establecen límites, crean rutinas offline y programan pausas conscientes para cuidar su salud mental.

La Generación Z empieza a desafiar la lógica del scroll infinito con un mensaje claro: desconectarse también es una forma de bienestar.

En una era dominada por pantallas, proteger la mente se ha convertido en una prioridad diaria.

Con información de Infobae.

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