En los últimos años, la minería espacial se ha convertido en un sector de interés para algunas empresas como Space X o Astro Forge, dos compañías enfocadas en la industria aeroespacial, por las posibles reservas de minerales que pueden existir en los asteorides.
Para Roberto Guzmán García, especialista en commodities e inversiones, el auge por la exploración minera espacial es resultado de la combinación de dos factores: la búsqueda por satisfacer la alta demanda global de minerales raros y el interés por conquistar áreas más allá de nuestro planeta.
Por ejemplo, hasta 2024, los fabricantes de baterías eran responsables del 70% de la demanda mundial de cobalto, de acuerdo con la Organización Mundial del Comercio. Esta industria ha elevado su producción a medida que más sectores se interesan por la transición energética.
Sin embargo, el interés por la minería espacial comenzó hace 10 años con el gobierno de Barack Obama en Estados Unidos.
“En 2015, firmó la llamada Ley del Espacio que permite a las compañías de ese país la explotación minera espacial y la apropiación de asteroides y otros recursos espaciales”, explicó Roberto Guzmán García.
Desde entonces distintos gobiernos y empresas han puesto la mira en el desarrollo de herramientas de extracción y de transportación que les permitan explotar los asteroides. Pero, la tarea no es nada fácil y existen distintas barreras físicas y económicas que han frenado esta actividad.
“El atractivo económico es innegable, pero, perforar con una gravedad distinta a la de la Tierra y procesar esos minerales en el espacio exige tecnología que aún sigue en fase experimental”, aseguró Guzmán García.
Además, la falta de personal capacitado para operar bajo esas circunstancias y ese tipo de maquinarias son otros dos elementos que ponen en duda la viabilidad de la minería espacial.
Por ahora, países como Estados Unidos, Japón y Luxemburgo ya han desarrollado marcos normativos sobre el tema, lo que da señales de que esta actividad es una apuesta seria, pero con muchos desafíos que superar.















